El viejo profesor

TRABAJAR PARA VIVIR, NO AL REVÉS

Trabajar para vivir, no al revés

Pensar que podemos elegir el tipo de trabajo que tenemos es utópico para la mayoría de las personas. Lo más probable es que no tengamos demasiadas posibilidades de buscar algo que se ajuste mejor a nuestras ncesidades familiares. Aún más, en muchas ocasiones ni siquiera estaremos en disponibilidad de plantear medidas a las que tenemos derecho, como una posible reducción de la jornada laboral.

Si esta es nuestra situación, al menos podemos tratar de que el trebajo no nos persiga hasta nuestra casa o invada lo menos posible nuestro tiempo en familia. Algunas empresas tienen horarios de entrada y salida flexibles.
Muchos padres eligen entrar más temprano porque en las primeras horas del día llegan con menos atasco y sacan más trabajo adelante.

En cualquier caso, es el momento de organizarse bien las tareas. En los trabajos actuales, las interrupciones constantes de los dispositivos digitales simplifican muchos procesos pero ralentizan la concentración. Una buena higiene de horarios mejora el rendimiento. Además, la empresa quedará satisfecha ante el aumento de eficacia.

Conviene que aprendamos a decir que no a la reiterada solicitud de trabajos fuera de horas. El problema de estas situaciones es que aceptar un compromiso laboral que invade nuestro espacio familiar provoca que se multiplique el sentimiento de culpa. La empresa no necesariamente conoce nuestra situación. Podemos plantear que se saque adelante ese mismo trabajo en un momento en que la familia no se vea perjudicada: por ejemplo, en lugar de quedarse por la tarde y perderse la cena con los niños, podemos madrugar al día siguiente sin que tengamos la sensación de no haber dedicado tiempo a los nuestros.
Hay profesiones y puestos de trabajo que facilitan la conciliación más que otros. Si el nuestro es uno de los que ponen las cosas difíciles, quizá para salir de esa frustración hay que plantearse un camino a medio plazo que nos permita cambiar de sector o actividad a otro más acorde con nuestras circunstancias.

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Colegio Regina Carmeli.- Paterna

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EL PLANTÍO

ES NOTICIA… Alcoy vuelve a rendirse a la espectacularidad de sus Entradas de Moros y Cristianos

ES NOTICIA… Alcoy vuelve a rendirse a la espectacularidad de sus Entradas de Moros y Cristianos


Alcoy ha revivido este domingo las batallas de la Reconquista con sus Entradas de Moros y Cristianos, declaradas de Interés Turístico Internacional. La coincidencia con el fin de semana y la meteorología, que finalmente ha respetado el día más llamativo de estos festejos, contribuyeron al lleno absoluto, con miles de personas que ocuparon al milímetro balcones y aceras de las principales calles del centro de la ciudad. Tras la primera Diana, que empezó cuando apenas rompía el alba, arrancó desde El Partidor la Entrada Cristiana, que este año corrió a cargo de la Filà Navarros. Desde lo más profundo de los bosques del norte, envueltos en un halo de misticismo, hicieron su entrada las tropas del Capitán, figura que encarnó el veterano festero José Vicente Jornet. Le precedieron grupos de amazonas y bailes de sobrecogedores aquelarres, así como imágenes tan espectaculares como las que dejaron los Zanpantzar, procedentes en este caso del pueblo de Ituren. Estos personajes tradicionales de la cultura vasca, que anuncian la llegada del carnaval agitando sus cuerpos de paja y sus cencerros, deleitaron al público con sus movimientos y contundentes sonidos.
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