El Arte de Escribir

EL ESTILO SUBJETIVO U OBJETIVO

EL ESTILO SUBJETIVO U OBJETIVO.

Cabe también considerar al estilo subjetiva u objetivamente. Desde un punto de vista subjetivo, el estilo, según hemos visto, es el modo característico de hacer -de escribir en nuestro caso-, de una persona. Así se habla del estilo de Cervantes, de Galdós o de Azorín. Objetivamente, el estilo refiérese a la calificación del mismo. Y así se habla del estilo bueno o malo, claro o confuso, denso o flúido, sencillo o enrevesado, etc., etc. (Una persona puede tener su línea propia, su estilo, y, sin emargo, tal persona puede ser un adefesio)

Finalmente, en literatura no puede hablarse de un estilo normativo, inflexible y fijo para siempre y para todas las cosas. Los estilos literarios varían con la época y, además, han de ser flexibles, adaptables al tema.

El estilo clásico se diferencia del romántico. Y un mismo autor ha de procurar que su estilo varíe según sea el asunto: narrativo, descriptivo, humorístico, dramático, etc.

No obstante lo dicho, el buen estilo literario -tal como aquí lo entendemos- ha de reunir una serie de cualidades que en sucesivas entradas estudiaremos. Dichas cualidades son: la claridad, la concisión, la sencillez, la naturalidad, la objetividad y la originalidad.  

«Estilo -dice Dámaso Alonso- es lo peculiar, lo diferencial de un habla. Estilística es, pues, la ciencia del habla, es decir, de la movilización momentánea y creativa de los depósitos idiomáticos. En dos aspectos: del habla corriente (estilística lingüística); del habla literaria (estilística literaria o ciencia de la literatura)».

Y precisa Dámaso Alonso: «La estilística es, hoy por hoy, el único avance hacia la constitución de una verdadera ciencia de la literatura».

 

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