El viejo profesor

UNA INTELIGENCIA AUXILIAR QUE DESARROLLA LAS DEMÁS

 El Dr. Enrique Rojas, en su libro ” 5 consejos para potenciar la inteligencia” nos deja una guía práctica con herramientas concretas que nos ayudarán a desarrollar nuestras capacidades y las de nuestros hijos. La clave está en la ‘inteligencia auxiliar’, la que permite desarrollar el resto de las inteligencias

La inteligencia se define como la facultad de  aprender, entender, razonar, analizar, tomar decisiones… que tiene el ser humano. Sin embargo, esta definición hace mención a muchas actividades por lo que no se puede hablar tan solo de una inteligencia, o de una determinada inteligencia, sino habría que hablar de inteligencias en plural. Por lo tanto se puede decir que la inteligencia es saber utilizar, los instrumentos de la razón de forma eficaz y productiva.

Para entender esta diversidad conviene definir los tipos de inteligencia:

  • La inteligencia teórica: es la que se ha considerado como ‘la inteligencia’ en el sentido tradicional del
    término. Se trata de aquella persona de perfil intelectual cuya meta es el conocimiento como tal. Es la figura de alguien que se adentra en el mundo de las ideas, de los juicios, del raciocinio. No dejan de aprender, de leer, de informarse. La información entra en ellos y la sabiduría engrandece a estas personas cuyo interior es muy rico.
  • La inteligencia práctica: suele estar a la gresca con personas de perfil teórico. Y es que el teórico se queda en la información mientras que la persona con una inteligencia práctica tiende a la acción. Son personas operativas que buscan resolver los problemas con prontitud y de la mejor manera posible. Tienden a dejar de lado el  cultivo personal, la lectura, porque, aunque sepan poco, hacen buen manejo de ello y aparentan saber mucho.
  • Inteligencia social: se puso de moda hace unos años y es la capacidad de moverse en el terreno de las relaciones sociales. A diferencia de lo que se pensaba, también se trabaja y se cultiva. Nada tiene que ver aquella persona que llega a una reunión social y se encuentra en la puerta con una persona que conoce y se queda con ella el resto de la noche con otra que llega al cóctel y saluda a unos y a otros, se acerca al que quiere hablar, le dice a uno “ya nos veremos” y se va de la reunión con varios teléfonos. Se trata por tanto de saber actuar adecuadamente en cada situación.
  • La inteligencia emocional: es la que está más de moda y también la que necesita ser más desarrollada por el ser humano. Y más en este siglo XXI, de prisas y tecnología, que nos ha tocado vivir. Es la capacidad para mezclar los instrumentos de la razón y de la afectividad al mismo tiempo. Es decir, ser corazón y cabeza a la hora de tomar una decisión, de tratar a las personas.. Se trata de saber expresar sentimientos, conocerlos y extrapolarlos al del enfrente. Durante mucho tiempo, se ha considerado que el hombre no debía expresar sentimientos. Esto es un error garrafal, mayúsculo, de consecuencias incalculables. Se trata por tanto de no dejarse llevar solo por la razón, ni solo por el corazón.
  • La inteligencia para la vida: esta inteligencia es una de las descritas recientemente y es la capacidad para gestionar de forma equilibrada los distintos temas de la vida: amor, trabajo, cultura y amistad. Es saber
    dirigir nuestros pasos con coherencia y realismo. En una sociedad light todo vale yeso hace que los límites siempre sean difusos. Hasta el punto en el que se pierde el norte, lo que queremos, lo que queríamos hacer terminando en tierra de nadie.
  • Inteligencia creativa: es la capacidad para crear, para elaborar un mundo artístico. En este tipo de
    inteligencia se encontrarían los escritores, los pintores, los músicos … Son personas con dones que saben expresarse a través del mundo de las artes.
  • Inteligencia discursiva: es la capacidad para expresarse con facilidad. Divulga Es transmitir las ideas
    que uno desea y hacerlas comprender al interlocutor gracias a la facilidad de palabra de la persona. Saber hablar en público es un verdadero arte que requiere de estilo propio. Si no va acompañada de otra inteligencia no sirve de mucho.
  • Inteligencia fenicia: es la capacidad para negociar y saber comerciar. Se da en personas que tienen
    una gran facilidad para hacer negocios, para ver dónde se puede conseguir un buen rendimiento del espacio o de los bienes y servicios en poco tiempo.
  • Inteligencia matemática: es la capacidad para entender el mundo en clave “de números” . Se trata por tanto de personas de perfil analítico que contabilizan sus acciones en soluciones numéricas. Los empresarios suelen tener desarrollada esta inteligencia.
  • Inteligencia artificial: es una mezcla de varias inteligencias pues es la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes que ayuden al hombre. Es muy específica y ha sido motivo de discusión en los últimos años. Lo que está claro es que el hombre cada vez depende más de la tecnología y esta no sería posible sin personas de perfil científico, analítico y racional que llevasen a cabo esto.
  • Inteligencia auxiliar: esta es la inteligencia de la que habla el Dr. Rojas en su libro. Orden, constancia, voluntad, motivación y capacidad de observación son las claves para desarrollar esta inteligencia. A diferencia de las otras, siempre puede mejorarse, y es que desarrollando estas cinco herramientas, si bien una persona no llegará a desarrollar de manera extrema las otras inteligencias con las que ha nacido, podrá conseguir que no sean inamovibles.

(En la próxima entrada, se desarrollarán estos conceptos)

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La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

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