El Arte de Escribir

EJERCICIOS SOBRE LA MONOTOMÍA Y PESADEZ DEL LENGUAJE

EJERCICIOS

Los párrafos que siguen adolecen del grave defecto de la monotonía o de la pesadez u oscuridad. Escríbanse de nuevo, procurando la variedad y armonía. En ocasiones habrá que alterar, ligeramente, el giro de las frases. No obstante, procúrese que dicha alteración sea mínima:

  1. Me había retrasado mucho. El tren iba a salir de un momento a otro. Tenía miedo de perderlo. Corrí hacia la ventanilla. Pedí un billete de primera. No encontraba la cartera para pagar. Estaba tan nervioso, que no daba una. Me dejé la maleta olvidada junto a la ventanilla de los billetes. Tuve que volver por ella. Al fin, pude coger el tren. En ese momento la máquina silbaba y se ponía en marcha.
  2. Se oía el canto de los pajarillos en el bosque, que, en aquellas horas de la mañana, a causa del rocío nocturno, daba al ánimo una sensación especial de frescura, lo cual, unido a la luz clara y al cielo azul y a la brisa fresca, hacía deleitoso el paseo entre los árboles, que lucían el verde nuevo de sus hojas, moviendo su ramaje suavemente …
  3. El mar estaba sereno. tranquilo. Tenía ganas de nadar. Me puse el bañador. Me acerqué a la orilla. Toqué el agua. Estaba fría. Me lancé de cabeza. Estuve nadando casi una hora.
  4. Llegada la hora. y al sonar la campana para el “rancho”, no faltó nadie aquel día al refectorio. porque, siendo la fiesta del regimiento, se había anunciado un menú extraordinario que había sido confeccionado especialmente por el cocinero del mejor hotel de la ciudad, que aquel día lució sus dotes culinarias para servir a los que. en aquellos instantes, eran la defensa de la plaza.
  5. Guillermo tenía que elegir carrera. No sabía qué camino tomar. No le gustaban las ciencias. Para las letras se consideraba perezoso. Deseaba estudiar lo que fuese más fácil. A última hora se decidió por la carrera de veterinario. Sus padres pusieron el grito en el cielo. Pero Guillermo afirmó que era su vocación. Siempre le habían gustado mucho los animales. Ahora tendría ocasión de cuidarlos.

 

soluciones

Los párrafos propuestos quedan así:

1:      Me había retrasado mucho; el tren iba a salir de un momento a otro y tenía miedo de perderlo. Corrí hacia la ventanilla y pedí un billete de primera. No encontraba la cartera para pagar. Estaba tan nervioso que no daba una: me dejé la maleta olvidada junto a la ventanilla de los billetes y tuve que volver por ella. Al fin, pude coger el tren: en ese momento, la máquina silbaba y se ponía en marcha.

2:      Se oía el canto de los pajarillos en el bosque. En aquellas horas de la mañana, y a causa del rocío nocturno, se notaba una sensación especial de frescura. Todo ello, unido a la luz clara y al cielo azul, hacía deleitoso el paseo entre los árboles que, moviendo su ramaje suavemente, lucían el verde nuevo de sus hojas.

3:    El mar estaba sereno, tranquilo. Tenía ganas de nadar y me puse el bañador. Me acerqué a la orilla; toqué el agua: estaba fría. Me lancé de cabeza y estuve nadando casi una hora.

  1. Llegada la hora, y al sonar la campana para el “rancho”. no faltó nadie aquel día al refectorio.  Como era la fiesta del regimiento, se había anunciado un menú extraordinario, especialmente confeccionado por el cocinero del mejor hotel de la ciudad. Este cocinero lució aquel día sus dotes culinarias para servir a los que. en aquellos instantes, eran la defensa de la plaza.
  2. Guillermo tenía que elegir carrera y no sabía qué camino tomar; no le gustaban las ciencias y,   para las letras. se consideraba perezoso. Deseaba estudiar lo que fuese más fácil. A última hora, se decidió por la carrera de veterinario. Sus padres pusieron el grito en el cielo: pero Guillermo afirmó que era su vocación. Siempre le habían gustado los animales y ahora tendría ocasión de cuidarlos.

 

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La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad. (Aristóteles)

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