Educacion El viejo profesor

NIÑOS RACIONALES(IV)

Los niños racionales desean aprender la lógica del funcionamiento de todas las cosas. Desde bebés les interesa encender y apagar la luz, pulsar botones, abrir y cerrar puertas, dar vuelta a volantes y se interesan por ver qué es lo que hace que funcionen de esta manera. Algunos se divierten desmontando y montando aparatos. Son niños que piensan antes de actuar, que meditan sobre sus posibilidades y que piden consejos de aquellos a quienes consideran sabios. Si bien pueden investigar objetos durante horas, una vez que han aprendido y averiguado cómo funcionan las cosas, dejan de ser interesantes para ellos.

Lo que a veces parecen trastadas mal intencionadas, suelen estar motivadas en una búsqueda de un porqué: “¿qué pasa si marco números aleatorios en el teléfono?”, “¿qué sucederá si sigo tirando del cajón?”. “¿qué le pasa al pan si lo meto en mi vaso de aqua?” Hacemos bien en tener paciencia con los niños racionales porque no les importan las broncas por amor a la ciencia y no dejarán de realizar experimentos por un castigo o dos. Así mismo también es positivo ofrecerles múltiples oportunidades de aprendizaje e investigación. Cortarles las alas de la curiosidad solo generará que lo hagan a escondidas y desobedezcan.

Los niños racionales suelen estar fascinados por las historias de ciencia ficción, historias recrearán posibles estándares a alcanzar y metas a imitar. Esto puede ser problemático cuando los triunfos de ayer se convierten en los estándares a repetir hoy. Este incremento de triunfos hace que los niños racionales sean vulnerables al miedo al fracaso, incluso cuando otros consideran que son exitosos. La lectura es     una fuente de conocimiento que proporciona infinitos escenarios de triunfo y exploración.

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Buenos días


La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter