El Arte de Escribir

COHERENCIA Y CLARIDAD EN LOS PARRAFOS

COHERENCIA Y CLARIDAD EN LOS PARRAFOS

Al escribir, conviene dar cierta coherencia a las frases que forman un párrafo o período. Dicha coherencia se altera, y la expresión pierde claridad, cuando se producen cambios poco correctos en el sujeto, o en la persona, voz o tiempo del verbo.

  1. A) Alteraciones en torno al sujeto

Si decimos, por ejemplo, «Martínez era un hábil delantero, pero la defensa contraria era agilísima para poder ser desbordada», la frase es incorrecta porque pasamos de una frase que gira en torno a «Martínez» a otra frase, ligada a ella por «pero», en la que el sujeto es la defensa contraria.

Dado que la conjunción adversativa «pero» es al mismo tiempo «copulativa», resulta ilógico ligar dos frases con dos sujetos distintos. En realidad, si queremos seguir refiriéndonos a «Martínez» como sujeto principal (centro psicológico de la atención) de estas frases, lo correcto es escribir:
«Martínez era un hábil delantero, pero no lo bastante como para pasar a la agilísima defensa contrari. (Aquí, el fragmento de oración «pero no lo bastante» es una elipsis que equivale a decir: «Pero Martínez no era lo bastante ágil.)

Otro ejemplo:

  El carpintero examinó la madera y después, el cepillado fue hecho con sumo cuidado.»

En este ejemplo ligamos el verbo «examinar», «la madera» y «el cepillado», de tal modo que éste parece ser otro complemento del verbo «examinan). Pero no es así, «El cepillado» es el sujeto de la segunda frase y, para evitar la confusión, para que las frases sean coherentes y, por tanto, claras, debemos escribir:” El carpintero examinó la madera y la cepilló después cuidadosamente”.

De este modo, el sujeto principal (como en el caso anterior) es decir, “el carpintero”, está presente como tal sujeto en las dos frases.

 

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