Educacion El viejo profesor

A UN PASO DE LA JUVENTUD

A UN PASO DE LA JUVENTUD

Nos tenemos que plantear si queremos que superen la adolescencia o que permanezcan en ella durante la etapa siguiente. Al final de la adolescencia, etapa inestable y conflictiva, aparece la juventud, etapa tranquila, sin apenas crisis. Si no les ayudamos a afrontar la adolescencia, en su juventud seguirán siendo inseguros e indecisos, no habrán asumido las obligaciones que les corresponden, no sabrán a qué quieren dedicar su vida fracasando en sus estudios, se quejarán si les exigimos o no les damos lo que nos piden; querrán seguir dependiendo de nosotros sin colaboración por su parte, la comunicación será difícil y a menudo inexistente.

Se suelen utilizar los términos adolescencia y juventud como sinónimos, sin embargo, son dos etapas con características diferentes. Mientras en la adolescencia proliferan las situaciones conflictivas, las dudas, los frecuentes cambios de humor, la rebeldía … en la juventud predomina el equilibrio, la búsqueda activa ya la vez controlada de sus anhelos y proyectos, estarán llenos de energía, de vitalidad, pero sin sobresaltos, serenos.

Si durante su adolescencia les educamos bien -si les dimos libertad enseñándoles a comprometerse, aprendieron a asumir sus responsabilidades y a tomar decisiones, supieron aceptar los límites y a contar con nuestra opinión, si no les resolvimos la vida- se acabó la época indecisa: llegarán a la juventud dispuestos a afrontarla preparándose para lograr su total independencia al acabar su preparación para el mundo laboral.

Atrás quedó el constante tira y afloja del adolescente, su intransigencia cuando no quería negociar, el sentirse incomprendido cuando defendíamos un punto de vista diferente al suyo, los pactos incumplidos porque le costaba respetar los acuerdos; empieza una época de comunicación fluida, de armonía …

Es una lástima que la mayoría de los jóvenes sigan siendo adolescentes al llegar a su juventud. Merece la pena hacer el esfuerzo de ayudarles a vivir su adolescencia. Al final de la etapa, ellos y nosotros obtendremos la recompensa: un hijo independiente, equilibrado, maduro y responsable. Un joven adolescente resulta agotador, un joven que ha superado la adolescencia es adorable.

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario