El viejo profesor

ELLOS NOS NECESITAN…

NOS NECESITAN

Es importante que no nos confunda su actitud: aunque aparentemente rechace nuestro afecto y resulte difícil hablar con él, i nos necesita. Es fundamental que sepa que cuenta con nosotros, que comprendemos su deseo de libertad y que le queremos ayudar a ser independiente. Para lograrlo, nuestra relación se debe basar en la comprensión y el diálogo: tendremos que pactar constantemente.

No debemos ser un freno en su desarrollo: le tenemos que impulsar a conquistar la libertad que demanda a la vez que le enseñamos a asumir las responsabilidades que le permitirán independizarse paulatinamente. Y no le podemos dejar solo, desentendiéndonos de lo que haga: todavía le resulta imprescindible nuestra guía, nuestro control.

El adolescente es como un caballo desbocado: si no tiramos de las riendas a tiempo se puede precipitar al vacío. Necesita libertad para caminar, correr, trotar ...

 NECESITA LÍMITES

Imaginemos que él sujeta el extremo de una cuerda y nosotros el otro. La cuerda no debe estar siempre tensa, pero tendremos que tirar con fuerza en muchas ocasiones. En esta etapa no podemos soltar la cuerda. Si asume las responsabilidades de su vida, podemos aflojarla, darle libertad, pero si no las asume, necesita nuestro tirón: ¡necesita límites!

Saber dialogar con ellos, ponerles límites, pactar, ceder y establecer acuerdos es importantísimo; pero lo que tiene más importancia a la hora de educar es mantener una actitud segura, firme y comprensiva, nos referimos a la actitud de las personas con autoridad. Las personas con autoridad no son autoritarias ni permisivas, por el contrario, trasmiten a sus hijos mensajes que les animan a asumir sus compromisos y a esforzarse, basándose en la comprensión, el diálogo, los pactos y el cariño.

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Comentarios

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

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