El viejo profesor

¿QUÉ TENDRÍAMOS QUE HACER?

La pubertad se presenta muchas veces para padres y para hijos como una etapa abrupta y
llena de sorpresas. Para hacer de ella un momento rico en oportunidades educativas y potenciar el crecimiento y madurez de los hijos es necesario conocer las características, procesos y riesgos a los que nos enfrentamos. Acompañarles en esta empresa se torna indispensable.

L a adolescencia es una etapa conflictiva, también para los padres; debemos prepararnos para afrontarla. El paso de la niñez a la adolescencia nos desconcierta. De repente, nuestro hijo es otro, se transforma, nos sigue pareciendo un niño, pero quiere salir con sus amigos, ¡sin nosotros!; se viste y se arregla ‘a su estilo’, un estilo que nos espanta; le gusta encerrarse en su cuarto y escuchar música a todo volumen o permanecer tumbado, totalmente inactivo o viendo la televisión durante horas, enganchado al móvil o chateando por Internet sin parar. Apenas nos dirige la palabra, toma decisiones que no coinciden con nuestras expectativas, toda la familia pasa a un segundo plano, a menudo nos trata despectivamente o nos contesta mal, no colabora, se cree que estamos para servirle …

Sus cambios de humor nos sorprenden. No se aguanta ni a sí mismo; en poco tiempo, pasa de un estado depresivo a la euforia; puede ser introvertido y extrovertido a la vez, dependiendo de con quién esté; pasa de contarnos todo a no dirigirnos la palabra; se nos pegará como una lapa a ratos, y en otros momentos no querrá ni saludarnos … Necesita nuestro apoyo, nuestros consejos, nuestra exigencia, pero aparentemente los rechaza: argumenta que le parece ridículo lo que le decimos. En esta etapa busca nuestra aprobación, pero hará como si le pareciera irrelevante.

Ante sus cambios y contradicciones no sabemos cómo actuar, nos sentimos desconcertados, sorprendidos, llenos de dudas y en ocasiones hasta culpables: ¿Está bien que se aísle o deberíamos obligarle a estar con nosotros? ¿Por qué se ha convertido nuestra vida en una batalla continua? ¿Por qué se porta así? ¿Qué hemos hecho mal? Y, sobre todo, ¿qué tendríamos que hacer?

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Buenos días


La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

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