El Arte de Escribir

EL ORDEN DE LAS PALABRAS Y EL ORDEN DE LAS IDEAS


CONSTRUCCION LOGICA: EL ORDEN DE LAS PALABRAS Y EL
ORD
EN DE LAS IDEAS

Hemos dicho aquí: el orden sintáctico (sujeto, verbo, complemento) sólo nos interesa para los casos de duda. Insistimos en que la frase española no está sometida a reglas inflexibles: goza de holgura y libertad. El orden de las palabras se gobierna más por el interés psicológico (orden lógico) que por la estructura gramatical. Dicho de otro modo: al escribir, conviene seguir el orden de nuestro pensamiento porque el escritor, según dice Martín Alonso, «fabrica las frases a tenor de sus fenómenos mentales, cambiando, a veces, la distribución directa de los vocablos, para dar más valor expresivo o ritmo a determinadas formas del lenguaje».

Todo ello, en la práctica, se resume en unas cuantas reglas, cuyos principios esenciales podrían ser los siguientes:

  1.     Conviene ligar las ideas entre dos o más frases.
  2.    Deben presentarse tales ideas según su importancia.
  3.    Es necesario evitar las faltas de sentido que resultan de no respetar el orden «gico-psicológico» de nuestro pensamiento.

Resumamos lo anterior en una primera regla, fundamental para el orden lógico:

Una idea puede expresarse de diferentes modos, según la importancia de dicha idea.

Esta regla se completa con el siguiente principio general de construcción lógica:

Para la debida claridad de la frase, conviene que el orden de las palabras se someta al orden de las ideas.

EJEMPLO:

Mi primo Juan, ingeniero de Caminos, regaló todos sus libros a mi padre poco antes de morir.

De acuerdo con las reglas indicadas, si en una frase precedente a la del ejemplo se habló ya de «la biblioteca de mi primo», se puede continuar así:        ‘

Todos estos libros los regaló mi primo, poco antes de morir, a mi padre.  

Si se quiere destacar la idea de tiempo, escribiremos:

Poco antes de morir, mi primo, el ingeniero de Caminos, regaló todos sus libros a mi padre.

Consideremos ahora otro ejemplo:

Debemos contraer el hábito de trabajar desde la juventud.

Esta frase está ordenada sintácticamente:

1.º sujeto: nosotros (implícito en el verbo «debernos»):
2.º verbo: debemos;

3.° complemento directo: contraer el hábito de trabajar;

4.° complemento circunstancial de tiempo: desde la juventud.

Sin embargo, si lo que nosotros queríamos resaltar al escribir -el interés psicológico o idea dominante- radica en la idea de tiempo «desde la juventud», entonces el orden sin táctico de las palabras se somete al orden «lógico-psicológico» y escribimos:

Debemos contraer, desde la juventud, el hábito de trabajar.

o mejor aún:

Desde la juventud, debemos contraer el hábito de trabajar.

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La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

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