El viejo profesor

¿QUÉ PODEMOS HACER LOS PADRES?

¿QUÉ PODEMOS HACER LOS PADRES?

De pronto, un día, sin que nos demos cuenta, nuestros hijos se hacen mayores. Y llegan los primeros amores. Los padres tenemos que saber cómo actuar cuando esto ocurre y, aunque cada hijo es especial y cada caso único, hay algunas pautas que nos pueden ayudar.

1.- Que sepan distinguir quiénes son buenas personas y cuáles son los buenos valores. Parece muy evidente, pero a veces los padres en conversaciones sobre otras parejas, podemos caer en el error de banalizar algunas características: el dinero, el físico, el poder, el éxito … Si alabamos habitualmente estos aspectos, corremos el riesgo de que sean los que busquen en una posible pareja. Es importante que desde pequeños les inculquemos la idea de que las personas que elegimos como amigos o como pareja tienen que ser, ante todo, buenas.

2.- La educación afectivosexual es tarea de los padres. Los padres tenemos que prepararnos con literatura específica que nos ayudará a afrontar el tema . También nos puede ayudar acudir a algún curso concreto. De todo esto depende que eviten caer en la frecuente banalización del sexo, que aprendan a valorar su propio cuerpo y que comprendan el verdadero sentido de la entrega.

3.- Nos interesa lo que les está pasando. Es más que probable que el primer amor no sea el último pero no debemos perder de vista que para nuestros hijos en ese momento es el más importante. Aunque los padres no debemos caer en el error de erigirnos en los mejores amigos de nuestros hijos, deben notar que nos interesan realmente sus sentimientos.

4.- No podemos juzgar. Por respeto y porque los jóvenes entran en una etapa de rebeldía que puede generar una reacción en sentido contrario. En materia de primer amor, siempre que los hijos tengan algunos límites claros, tendremos que saber estar a su lado y verlos caer, sufrir, experimentar el desamor y sumar equivocaciones para aprender.

5.- Nuestro propio ejemplo de respeto y entrega es la mejor formación. De un matrimonio sólido que resuelve sus problemas, sabe solucionar los conflictos, vive el respeto entre los cónyuges, es mucho más fácil que salgan hijos con noviazgos afianzados en los buenos valores. Cuidar nuestro matrimonio es, en cierto modo, invertir en la buena salud del de nuestros hijos.

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La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

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