Educacion

BENEFICIOS DE UN DÍA DE CAMPO

Disfrutar del silencio.

Es una maravilla lo que el silencio puede aportar al bienestar interno de una persona y a aquellos niños que, constantemente inmersos en la vorágine y el ruido de la ciudad, carecen de esta capacidad. Para ello, no solo tendremos que hacerles ver que el silencio está y es bello disfrutarlo sino que, a la vez, debemos enseñarles a colaborar con él. Tenemos que pedirles que cuando vamos paseando por el campo no hay que chillar ni molestar a los animales. Así, serán capaces de descubrir diferentes ruidos de la naturaleza que de otra manera pasan desapercibidos, como puede ser el ruido del agua cayendo de una cascada, el de las hojas con el movimiento del viento o sonidos de animales que puedan estar a lo lejos.

Observar la naturaleza como algo que les es propio:

 valorando esa belleza por su sencillez. Debemos hacerles conscientes de cómo los animales, la vegetación o los contrastes de colores son bellos por sí mismos. El modo de conseguir desarrollar esta virtud es enseñándoles a observarla, que puedan experimentar los diferentes procesos de evolución como el cambio de color de las hojas según la estación del año, cómo la nieve se derrite con el calor de la primavera o los contrastes en el cielo según las horas del día .

Respetar la naturaleza:

no contaminar tirando residuos ni basura, no dañar los árboles, respetar el crecimiento de las flores y de las plantas. Con esto, además, conseguiremos generar una mayor sensibilidad y respeto al medio ambiente, de tal manera que lo puedan trasladar a sus hábitos diarios en la ciudad.

Aprender a disfrutar en la naturaleza:

el mejor modo de aprender es no solo haciendo visitas al campo sino tratar de generar actividades familiares en las que los niños disfruten de la naturaleza para que deseen repetidas.

(Hacer Familia, mayo 2016)

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Comentarios

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La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad. (Aristóteles)

RÓTULOS CARDONA

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