Educacion

¿QUÉ HACER CON UN NIÑO MENTIROSO?

EL VIEJO PROFESOR

¿Qué hacer con un niño mentiroso?
Uno de los factores más influyentes tanto en el desarrollo como en la prevención de la mentira, es el ambiente familiar. A continuación, aparecen algunas pautas para manejarla cuando se vuelve excesiva:
• Tendremos que tratar de descubrir el motivo por el cual nuestro hijo está mintiendo, con el fin de modificar aquello que pueda estar influyendo.

• Ayudarle a diferenciar entre la verdad y la mentira, entre la acción y sus consecuencias.

• Enseñarle que mentir es negativo y señalar sus consecuencias, especialmente las relacionadas con los demás.

• Reforzarle positivamente cuando diga la verdad, especialmente en aquellas situaciones en las que conlleve el riesgo de ser castigado. Asimismo, explicarle los beneficios de decir la verdad en términos de libertad y autonomía personal.

No mostrar ningún tipo de aprobación o reconocimiento ante una mentira, ya que nuestro hijo puede percibir en esa reacción un refuerzo positivo de su acción.

• Ofrecerle un ambiente de confianza y seguridad donde pueda contarnos cualquier cosa con tranquilidad y sin miedo, en el que no sienta la necesidad de buscar la aprobación o aceptación de otros.

• Predicar con el ejemplo. Si nosotros normalmente mentimos, no tiene sentido pedir a nuestros hijos que no lo hagan.

• No mentir ni pronunciar falsas promesas. Ante preguntas difíciles, es preferible que respondamos con un “no lo sé” o “déjame que lo piense”.

El pilar esencial para evitar la mentira en los niños es la sinceridad, crear un ambiente donde se sienta libre, relajado, respetado y aceptado. Para ello, es fundamental que tanto el entorno familiar como escolar refuercen una verdadera comunicación. Se trata de enseñarles el valor de la autenticidad y congruencia personal, mostrarles que son lo que son y no lo que quieran aparentar ante los demás.

En este ambiente el niño será más capaz de forjar una autoestima sólida, de enfrentar temores y desarrollar tolerancia a la frustración. En definitiva, aceptar la equivocación como parte inherente al ser humano.
Construir un ambiente familiar en el que el menor se sienta libre, comprenda que le queremos tal y como es y en el que las relaciones entre sus miembros estén fundadas de manera sólida en la confianza, contribuirá a que se acepte a sí mismo y no vea la necesidad de mentir como medio de afrontar la realidad.

print
Comentarios

Buenos días


La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter