Fútbol

ÁNIMO, DIEGO

Lo reconozco, cuando vi la primera fotografía de Godín tras el encontronazo con Neto, creí que se trataba de un meme más; e incluso llegué a sonreírme pensando en lo rápido que la gente le saca punta a jugadas de ese tipo y las cuelga en las redes para hacer sorna del rival.

Sin embargo, la sonrisa me desapareció rápido y la mueca se transformó en una de sorpresa y preocupación al darme cuenta de que la imagen era brutalmente real. El jugador atlético perdió tres dientes en un golpe que “literalmente” le deformó la cara con el impacto.

Poco para lo que podía haber sido, viendo los fotogramas de la acción.

Según fuentes del Atlético de Madrid  “Diego Godín sufrió un fuerte golpe en la segunda mitad que le obligó a dejar el terreno de juego. Tras realizarle una primera exploración, el parte médico dice que nuestro jugador sufre un fuerte traumatismo facial que le ha provocado una fractura dentoalveolar de tres piezas del maxilar superior. El uruguayo ha precisado una reconstrucción por el especialista maxilofacial. Nuestro jugador queda pendiente de evolución”, lo que hará que esté de baja unas tres semanas.

El fútbol es un deporte de rivalidad, pero también debe sacar lo mejor de nosotros; y, en momentos así, más que nunca.

Aparte de equipos.

Aparte de resultados.

Fuerza, Diego, y todo mi ánimo. Te deseo una rápida recuperación y que vuelvas pronto a los terrenos de juego.

Fdo. Un valencianista desinteresado.

print
Comentarios

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter