Educacion SOLILOQUIOS DE UN JAMELGO

SI QUEREMOS QUE LA EDUCACIÓN FUNCIONE…

El Jamelgo

Si queremos que la educación progrese, quizás no sea tan imprescindible y definitivo lo de los medios materiales y económicos (aunque sí importante). Lo digo porque recuerdo perfectamente las aulas abarrotadas donde yo estudiaba, la figura del maestro,  respetable y respetada, impartiendo las materias con la autoridad que le daban el conocimiento profundo de los temas que trataba y la motivación que desbordaba cada una de sus actuaciones. Las familias acudían a los centros a pedir consejo de qué hacer si algo no funcionaba, no a decirle al profesor qué es lo que tiene que hacer. Salíamos de la EGB con nociones muy ancladas, de geografía, de historia, de matemáticas, de lectura y de escritura elegante y correcta. Y los métodos que se utilizaban eran de lo más variados y enriquecedores (cierto que dependía del maestro que te tocase), Montessori no nació ayer, ni Gadner, ni Goleman…No habían tantos planes de esto y de lo otro, simplemente docentes encantados de enseñar, dedicados a estudiar cómo impartir sus saberes casi exclusivamente y con la seguridad de no ser cuestionados cada día.

A la hora de encarar la enésima reforma educativa los lumbreras deberían echar un vistazo a esa EGB, analizarla y quedarse con las partes buenas desechando las malas. Cierto es que es el siglo XXI y muchas cosas han cambiado y que los características de la sociedad son cambiantes pero tienen una base sólida y efectiva  de la que partir que ignoran. La consigna en mi opinión es sencilla:”Zapatero a tus zapatos”, hay que procurar que el docente emplee el máximo de tiempo en el ámbito que conoce y domina: enseñar; y quitarle morralla burocrática y sociológica de todo a cien, tanta como sea posible; hacerlo centrarse en el desarrollo intelectual y personal de sus chicos, darle tiempo y medios para hacerlo correctamente y con garantías. Todo lo demás es un mal comienzo.

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