NO HABÍA QUE SER ADIVINO PARA IMAGINARLO

Por si alguien dudaba de que lo del Madrid iba a ser un robo, su primer tanto fue de pena máxima.

Por si alguien dudaba de que el penalti fue de verdad, el siguiente gol también llegó de igual manera.

Por si alguien dudaba de que el segundo pudo ser falta de nuevo, a Gayà le hicieron uno exactamente igual en el área madridista…

…, pero esta vez el árbitro no pitó nada.

Diferencia de criterio según el equipo = ROBO.

Lo del 1-4 ya fue sólo anecdótico porque lo que estaba claro era que el partido lo íbamos a perder – daba igual por cuánto.

Nos lo temíamos todos desde el principio.

Lo veíamos venir.

Y así ocurrió.

Ni el mismísimo Rappel lo habría “adivinado” mejor.

Fdo. Un valencianista desinteresado.

 

 

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