Fútbol

¿Y SI SE CONJURAN LOS ASTROS?

Que el Valencia va a pasar un examen de los fuertes este miércoles en Copa con el Alavés es un hecho. Tras la derrota el otro día contra Las Palmas no sólo se perdieron tres puntos, también se dejó claro el criterio que se va a seguir con el equipo de ahora en adelante: sancionar duramente cualquier actuación de los nuestros si  se puede.

Está claro que Paulista se ganó por méritos propios la roja, pero eso no debe ser un obstáculo que nos impida ver que también Vezo fue expulsado cuando, a lo mejor, en otro partido, con otros colores, se le habría sancionado más suavemente. De hecho, lo grave no es que nos quedáramos con nueve sobre el campo – que ya es, no lo niego – sino que incluso podíamos habernos quedado también sin portero a poco que Neto hubiera protestado mínimamente su amarilla, o hasta sin entrenador en el banquillo si Marcelino no agacha la cabeza y se calla ante la llamadita de atención del árbitro del encuentro.

Por eso digo que lo del Alavés no va a ser sólo un partido.

Es el partido.

El de Mendizorroza puede ser el punto de inflexión para dar un golpe de autoridad o empezar a hundirnos. Y no, no quiero ser agorero. De hecho, no quiero pensar en nada que no sea la victoria porque si el equipo gana, habrá dado un manotazo sobre la mesa y saldrá reforzado – y de qué manera – de cara al siguiente partido de Liga.

Precisamente eso es lo que la plantilla necesita ahora mismo. La victoria en Copa no supondría solamente el pase a semifinales sino también una inyección de moral exageradamente enorme para medirnos al Madrid. Porque, a pesar de que jugaremos con un solo central, a pesar de que nos mirarán con lupa en cada jugada, a pesar de que vienen con la moral bien alta después de su goleada al Depor, a pesar de que la cosa está muy chunga…; si los astros se conjuran con el Valencia, nos llevaremos otro alegrón.

Este equipo es capaz.

Fdo. Un valencianista desinteresado.

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La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

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