El viejo profesor

MÁS DEPORTE=MENOS BOTELLÓN Y MENOS TONTERÍAS

EL VIEJO PROFESOR

MÁS DEPORTE=MENOS BOTELLÓN Y MENOS “TONTERÍAS”

“Los adolescentes que practican deportes o cualquier otra actividad extraescolar, aprovechan mejor los tiempos muertos”, dice una madre de deportistas. Además les inculca una disciplina que después aplicarán a otros ámbitos de su vida. Y al mismo tiempo les sirve de válvula de escape cuando acumulan tensión por los estudios.
Cuando el deporte se liga a la educación, los entrenadores suelen poner normas férreas sobre las notas; no sigue entrenando el que trae malas calificaciones. Cuando los fines son otros, las notas dejan de importar y el deporte, lejos de hacer mejores a nuestros hijos, los limita.
La adolescencia es una etapa crítica en la vida en la que muchos chicos dan pasos equivocados. Los padres no tenemos varitas mágicas que impidan a nuestros hijos caer en el error, ni bolas de cristal que nos permitan predecir el futuro. Pero sí disponemos de algún recurso que , si bien no garantiza el éxito, pavimenta bien el camino hacia el futuro. Una de estas vías es la práctica deportiva.
Parece una obviedad resaltar que la práctica de un deporte sea buena. Es evidente que unos hábitos de vida saludables siempre resultan beneficiosos. Y sin embargo tenemos que recordarlo de vez en cuando porque en nuestra cultura del éxito rotundo y de la competitividad no siempre sana, muchos padres evitan que sus hijos practiquen deportes de manera regular por miedo que influya en sus calificaciones académicas.

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

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