Actualidad

SE CAE EL WHATSAPP EL FIN DE AÑO

Se cae el Whatsapp el fin de año.
Era de esperar, la más famosa red mundial de las llamadas sociales ha engordado tanto en los últimos días que ha explotado de un atracón este fin de año.
WhatsApp ha vuelto a sufrir una caída del servicio a nivel internacional que ha puesto muy nerviosos a los usuarios, lógico, dadas las fechas. Y, cómo no, el nerviosismo se ha trasladado a las redes sociales, donde los usuarios han dado buena cuenta del nuevo fallo de la red de mensajería más famosa.
Era cuestión de tiempo. Todo el mundo se pone a enviar los típicos tópicos mensajes para despedir el año pasado y felicitar el venidero. Y claro, pasa lo que pasa: que las redes de comunicación se petan. Que si la foto de la comida, que si el selfie del cotillón, que si el perrito adornado con “horrendo” vestido – que le cae igual que a un santo dos pistolas… ¡Y claro! Los servidores no son como el chicle que estiran y estiran… Llega un momento en que no caben más cosas y se fastidia el invento. Deberíamos reflexionar sobre lo que subimos a las redes, porque en cualquier momento podemos sufrir un disgusto. Hablaremos del tema. Por hoy, le daremos al “me gusta” y seguiremos aguantando estoicamente el sonidito que nos anuncia un nuevo mensaje que, por cierto, lo abres y aparece una carita sonriendo. Vamos, que le ha caído en gracia lo que le enviamos.

print
Comentarios

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter