Actualidad Valencia

LA GRAN INOCENTADA

EL VIEJO MAESTRO

LA GRAN INOCENTADA
Bien es verdad que ocurrió hace más de dos mil años. Un suceso que, si no es porque sigue vigente en nuestros días, hubiera sido ya olvidado y quedado como una más de las salvajadas que “el homo sapiens” ha cometido a lo largo de la Historia de la Humanidad.
Un rey sanguinario de Israel, al no poder identificar al niño, que según los pastores y numerosos testigos más atestiguan haber visto y señalado como el Mesías, tuvo la “genial” idea de ordenar la matanza en la ciudad de Belén de todos aquellos niños cuya edad estuviese por debajo de los dos años. “Herodes mandó matar a todos los niños menores de dos años, en Belén y sus alrededores”.(Mt. 2, 13-18)
Pero hay algo peor que aquella matanza y el llanto de aquellas familias que perdieron a sus hijos: el silencio que envuelve la muerte de los inocentes de nuestro tiempo. Hoy son muchos los niños que mueren sin que nadie les llore. La tragedia del aborto siembra de nuevos inocentes el mundo; pero esta vez no se alza en llanto, como ocurrió en Belén. Sólo llora Dios. Pocos hacen eco de los inocentes (niños, mujeres, ancianos) que son asesinados por las bombas que explotan en las distintas guerras que existen, por el hambre que provoca la injusticia en numerosas zonas de la tierra. Se habla en todos los foros internacionales de justicia y de paz, pero ambas, difícilmente alcanzan a los inocentes, que, sin perder la vida, ven como la van perdiendo poco a poco.
Si este fin de año queremos pedir un deseo en ese acto de las doce campanadas, que sea algo así como éste:
QUE SE ACABE PARA SIEMPRE LA MATANZA Y PERSECUCIÓN DE LOS INOCENTES

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

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