Valencia

UN ADJETIVO SE HA VUELTO MUY AGRESIVO

EL ARTE DE ESCRIBIR

EL ADJETIVO “AGRESIVO”

Traemos, en estos días en que se nos invita a la paz y al amor, una palabra que, desgraciadamente, se nos va imponiendo, para indicarnos que algo o alguien, va a actuar de forma contundente, incisiva, incluso arriesgada. Veamos algunas de esas frases:
-“El Banco Tal es sumamente “agresivo”
-“La campaña de este partido está siendo muy “agresiva”
Etc., etc.
Quienes utilizan este adjetivo quizá ignoren que agresivo viene de agresión, y que esta palabra está definida en el diccionario así: “Acto de acometer a alguien para matarlo, herirlo o hacerle daño.”
¿Alguien se ha parado a examinar el Diccionario de la Real Academia de la Lengua para “iniciar una campaña agresiva”?
Dice el maestro Lázaro Carreter:” ¿Por qué invade agresivo un campo dónde no hace ninguna falta? Naturalmente, porque en inglés aggressive significa `caracterizado por una gran energía, ambición o capacidad de iniciativa’ y `lo que resulta de tales cualidades’. Es normal pues que los norteamericanos puedan hablar elogiosamente de “an aggressive salesman o de “an aggressive lidership”, pero ¿por qué nosotros”

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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