Valencia

RESPUESTA DE UN DOCENTE A TONI NADAL

Pedro Hermosilla

Desde el respeto y la admiración, puntualicemos:

“Si la filosofía que transmites al niño es que lo principal es pasárselo bien, lo único que consigues es insatisfacción”.

Lo principal, puede que no, pero sí muy importante es el componente lúdico en la educación, el cerebro se emociona cuando disfruta y se bloquea cuando tiene miedo. Necesitamos niños que se emocionen aprendiendo.

                “En el mundo en el que todo debe ser inmediato no hay espacio para la perseverancia”.

La perseverancia no es más que un montón de “inmediateces” consecutivas. El feed-back constante, el “¿qué saco de esto?”, el “antes pensaba, ahora pienso” es fundamental.

“Cometemos el error de permitir que tomen las decisiones dirigentes ajenos a la problemática del sector (educativo)”.

                Totalmente de acuerdo, un aplauso de conformidad. Imagínese que a su “Academia” la rigiera un profesor de golf, o un panadero…o lo que es peor: unos políticos.

“La educación insiste en transmitir conceptos, pero yo creo que es más importante la formación del carácter”.

                Los conceptos a nivel pedagógico son tan importantes como a nivel tenístico. Digamos que la gramática, la ortografía y la química son los “passing shot”, o los “drive” del tennis. Cierto que hay que tener carácter para utilizarlos, coincido, la utilización está por encima de la definición.

“Es sencillo entrenar a individuos que quieran mejorar”.

                Y a los niños que quieran aprender.

Proteger a los niños es perjudicial porque se acostumbran a motivarse sólo para aquellas cosas que a ellos les gustan”.  

Proteger es malo,  pero peor es dejarlos desprotegidos. Quizá un proteccionismo a distancia sea la solución.

 

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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