El Arte de Escribir Valencia

VALE

EL ARTE DE ESCRIBIR
VALE
Vale. Hoy vamos a hablar de la palabra “vale” cuando se usa como “voz que expresa asentimiento o conformidad”. ¿Vale?.
-¿Me esperas a las seis en tu puerta?
-Vale.
-Cuando salgas, cómprame el periódico.
-Vale.
Con estas dos sílabas damos por sentado que estamos de acuerdo con lo que se nos pide o propone en una frase. Hasta aquí, vale. Lo que no vale es el abuso que a menudo se hace de nuestro españolizado O.K. En el lenguaje, sobre todo escrito, hay que huir de la reiteración y el abuso, y “vale” es una de esas palabras comodín que nos empeñamos en utilizar a diestro y siniestro. Nos recuerda Lázaro Carreter: este vocablo “pertenece a ese repertorio de acuñaciones idiomáticas que suplen todo esfuerzo por su repetición automática. Es en extremo vulgar por eso, por su reiteración monocorde e invariada. Está desplazando a otras piezas léxicas que pueden emplearse en las mismas ocasiones (bien, de acuerdo, conforme, como quieras…), y asumiendo el monopolio del asentimiento”.
¿Vale que vayamos terminando?
Pues, ¡vale ya!

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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