Deportes Fútbol Valencia

YA ESTÁ BIEN CON EL GOL DE LAS NARICES

Mucho se está hablando en los medios del gol que entró pero no se le concedió al Barça en su encuentro contra el Valencia el pasado domingo.

La cosa no debería ser sospechosa de nada. Los errores deben comentarse y hasta pueden escandalizar e indignar a la mayoría.

Pero maticemos…

Resulta que los programas deportivos nacionales son, en su inmensa mayoría, afines al equipo blanco de la capital de España (el hecho de que siempre comiencen las emisiones comentando los coches, los rondos, los peinados y hasta los gayumbos de sus jugadores así lo demuestran) por lo que su enfado monumental por una decisión que afecta al eterno rival no acaba de convencer.

Algo no encaja.

¿No será que la ocasión la pintan calva para poder criticar a Tebas, el actual presidente de la Liga de Fútbol Profesional, con la excusa de que no se quiere gastar los 4 millones de euros que le piden por instalar el OJO de HALCÓN?

Aquí huele mal.

¿No será que quieren echar presión sobre los árbitros para que no se equivoquen más y vuelvan a la normalidad de favorecerlos sólo a ellos?

Parece que hay gato encerrado.

¿No será que el Valencia empieza a dar miedo y “los de siempre” prefieren que gane el Barça – aunque eso suponga agrandar la distancia entre culés y merengues – con tal de que arriba sólo estén ellos?

Seguro que muchos dirán que no, que todo lo anterior son tonterías.

Para esos muchos, una reflexión:

Si no es así, si únicamente se está denunciando una jugada mal arbitrada, ¿dónde estaba esa misma crítica cuando el otro día el Barça le marcaba al Málaga tras seguir jugando un balón que había traspasado totalmente la línea de fondo?

Parece que aquello era menos importante, ¿no?

Enga, vaaa…

 

Fdo. Un valencianista desinteresado.

print
Comentarios

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter