El Arte de Escribir Valencia

LOS INCISOS Y LA UNIDAD DE LA FRASE

EL ARTE DE ESCRIBIR

LOS INCISOS Y LA UNIDAD DE LA FRASE
Llamamos incisos a todas aquellas expresiones modificativas -a veces frases completas- que se introducen en una oración. No se debe abusar del inciso y sobre todo, afirmamos la conveniencia de que no sea excesivamente largo.
Ahora, en realidad, nos interesa el inciso como modificativo que se intercala en una frase, cláusula o período.
La regla que conviene seguir es la siguiente: no romper la unidad de la frase o período y colocar el inciso modificativo donde menos estorbe a la claridad del pensamiento: es decir, procurar que sea lo menos inciso posible, para que el pensamiento fluya sin interrupciones embarazosas.
EJEMPLOS:
A) “Juan, cuando se dio cuenta del peligro, frenó inmediatamente”. Más correcto: “Cuando se dio cuenta del peligro, Juan frenó inmediatamente.
B) “Luis abrió con furia, pero con golpes bien dirigidos, un agujero en el tejado”. Mejor: “Con furia, pero con golpes bien dirigidos, Luis abrió un agujero en el tejado”
Esta tesis choca con el “hipérbaton gongorino”, dislocación caprichosa del orden “usual” de las palabras, cuyo valor tiene interés en el dominio del verso, pero del que debe huirse al redactar en prosa, si lo que pretendemos es la claridad de expresión

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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