El Arte de Escribir Valencia

FRASES LARGAS Y FRASES CORTAS

Monóvar (Alicante), patria de Azorin

EL ARTE DE ESCRIBIR

FRASES LARGAS Y FRASES CORTAS

R esulta un problema la utilización de la frase en la escritura. Nos referimos al problema de las frases largas y cortas (período amplio y período cortado) y al de la correcta trabazón dentro de un mismo párrafo, colocando entre las distintas frases que formen dicho período las partículas unitivas que sean necesarias.

El tema que estudiamos se presenta cuando se abusa del período corto a base de “punto y seguido”, y de la monotonía consiguiente a este modo de escribir.

La frase breve es más fácil de construir que la frase larga; pero el período amplio, si no se maneja muy bien, degenera en el período ampuloso, oratorio. Verdad es que las oraciones independientes pueden separarse unas de otras con un punto; pero no conviene abusar del procedimiento, porque se pierde la necesaria trabazón entre unas frases y otras. A veces, un párrafo en el que abundan los “puntos” pierde unidad y hasta se todo: y, sobre todo, resulta cacofónico, desagradable al oído.

Azorín y Baroja son los escritores españoles que imponen en nuestras letras -a principio de siglo- el período corto, rompiendo con la ampulosidad retórica decimonónica. Pero todo modo de hacer literario engendra pronto el abuso. Desgraciados de nuestros imitadores porque de ellos serán nuestros defectos», dijo Benavente). Y los imitadores de Azorín y Baroja han abusado del período corto hasta el punto de que ha “urgido un estilo genérico”, en el que la prosa adquiere a veces el sonsonete monótono del Morse. Tanto es así, que este modo de hacer se presta a la parodia.

Veamos, como ejemplo, una posible parodia de esta manera de escribir:

«En la habitación hay una cómoda poltrona. Sobre ella, sentado, el escritor. El escritor fuma en silencio. Observa las volutas de humo del cigarrillo. El humo asciende primero espeso, unido. Después se va desflecan do, haciéndose más tenue, más gris, hasta perderse en el techo. Un rayo de sol penetra por la rendija de la ventana. El rayo de sol da sobre un libro. El libro está abierto sobre la mesa. Su autor es Dostoiesioski …”

He aquí, a continuación, otra parodia «azorinesca»:
“Una butaca. Sobre la butaca, un labriego. ¿En qué piensa el labriego? Piensa en las remolachas. Este fruto es agreste y montaraz. Rezuma golosinas por su corola, y crece en el secano junto al berro. ¿Berro o puerro? El «lapsus» gramatical es agudo: el puerro es menos agridulce en la cochura, pero más amable … “
¿Advierte el lector el sonsonete monótono en estos ejemplos?

print

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Buenos días


La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter