El Arte de Escribir Valencia

PUNTUACIÓN. PUNTOS SUSPENSIVOS

El arte de escribir

LA PUNTUACION.
e) Puntos suspensivos.
Ojo con los puntos suspensivos. El abuso de estos puntos es propio de escritor incipiente, porque con dichos signos se traslada al lector el trabajo de completar la frase o el pensamiento que estamos escribiendo.

Es un modo gráfico de expresar lo que no debe verse: las pausas, las dudas, la inseguridad, en suma, de nuestro propio pensamiento al escribir.

No obstante, los puntos suspensivos deben emplearse siempre que, precisamente, sea esa impresión de duda o inseguridad la que debe darse al lector; por ejemplo, en el diálogo. Aquí, normalmente, los puntos pausas que está haciendo el que habla, sus vacilaciones, sus dudas.
Veamos las reglas que, al respecto, nos dan los gramáticos:
1) Los puntos suspensivos indican interrupción en lo que se dice.
EJEMPLO:
Sí, lo respeto mucho, pero …
2) Otras veces los puntos suspensivos están en lugar del poco admisible «etcétera».
EJEMPLO:
Numerosos son los grandes caudillos de la Historia: César, Fe-
lipe II, Napoleón, Bismarck …
3) También se ponen cuando se hace una pausa al ir a expresar temor,
duda o algo sorprendente…
EJEMPLOS:
No me decidía a estrechar la mano de un …, asesino.
Empiezo a comprender por qué la quería y por qué … le pegaba.

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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