El Arte de Escribir Valencia

EL MECANISMO DE LA DESCRIPCIÓN (III)

EL VIEJO PROFESOR

Distingue Albalat dos clases de observación: la directa y la indirecta. La primera es la copia hecha sobre el terreno; la indirecta consistiría en describir “lo que no existe” o lo que no se tiene ante la vista. Reconoce el autor citado que los detalles descriptivos dependen de nuestro estado de ánimo y de la sensación que se quiera dar.

“La mejor descripción -afirma- no es la que pone más cosas, sino la que da una sensación más fuerte. No se trata de acumular detalles, sino de expresar los que sean llamativos, enérgicos y definitivos.”

En cuanto a la descripción indirecta (imaginativa), se reconoce que es preciso buscar la ayuda de lo que se ha visto. Por analogía se puede describir lo que no conozcamos. Todo se reduce a transponer y adaptar lo observado a lo no observado. Se puede inventar un incendio, si hemos visto alguna vez arder una casa. No podemos -ni debemos- describir la sensación del que está a punto de morir en el incendio, si no la conocemos por experiencia propia o por la exacta narración del que viviera estos momentos angustiosos.
Respecto a la descripción indirecta, por recuerdo o memoria, dice Albalat que “no debe parecer nunca imaginada”, y que es preciso evitar la trivialidad y la fantasía. Se es trivial (“banal”) cuando no se muestra nada, cuando se dice lo que se ha dicho mil veces. “Son las descripciones de pasaporte … Ser absolutamente trivial es decir que una mujer es bella, blanca y rubia, que su belleza causa respeto. que sus cabellos son magníficos, su frente recta, su mirada altiva, etc.’
Hay que evitar también el exceso de fantasía. A la imaginación, como a los caballos, hay que saberla sujetar para que no se desboque. El arte no es fuego de artificio: uno de sus múltiples secretos está en “la sobriedad y en la energía”.

Como decía Voltaire “el secreto de aburrir está en decirIo todo”.

3.” La reflexión. –Para que una descripción sea completa, no basta la observación, digamos, física, es preciso profundizar, calar hasta el fondo de las cosas; analizar v valorar. Así, el retrato de un hombre no es sólo esta nariz prominente- o aquellos ojos negros; esta boca sumida o esa espalda cargada. Es … la valoración de esos rasgos físicos, análisis del movimiento de una mano, sentido de su modo de hablar …

4.° El plan. -Con los materiales anteriores -punto de vista, detalles observados y valoración de los mismos por la reflexión- ya tenemos lo esencial para una descripción, ahora hace falta realizarla, ejecutarla. Y, para ello, es preciso trazarse un plan de trabajo, es decir, ordenar los materiales de tal manera que se distingan la ideas esenciales de las secundarias y también que dichas ideas fundamentales sigan un orden lógico de acuerdo con el punto de vista.

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La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

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