Educacion SOLILOQUIOS DE UN JAMELGO Valencia

YO FUI A EGB

El Jamelgo

¿Por qué está arrasando el grupo “Yo fui a EGB” en las redes sociales?

Pues porque fue la mejor ley educativa que hemos conocido hasta el día de hoy. Hecha y llevada a cabo por profesionales de la educación, fuera tintes políticos, fuera sociólogos, fuera pseudopsicólogos y pseudopedagogos . Pocas asignaturas y claras, claros los itinerarios y objetivos, poca y eficiente “burocracia”.

Los que éramos niños en esa época, leíamos (cómics, en un principio) sin necesidad de planes lectores, respetábamos a los mayores sin necesidad de educaciones para las ciudadanías, y a los catorce años ya estábamos maduros para saber si queríamos seguir con los estudios y abordar el bachillerato o buscar una salida profesional a través de la F.P. Había muchos menos problemas de acoso (no conocíamos el término Bullying), y la figura del maestro era respetada y admirada. No teníamos internet, ni pizarras digitales, ni libros que pesan un quintal y valen un riñón, a los mejores, a los que se esforzaban más, se les becaba. Sabíamos leer y escribir correctamente, y estábamos a la altura de rendimiento de los mejores países de Europa.

Salíamos a los parques con el bocata de nocilla, cambiábamos cromos y nos desco…yuntábamos  con la pantera rosa.

Cualquier tiempo pasado no fue mejor… en este caso sí que sí.

 

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Comentarios

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

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