El viejo profesor Valencia

EL PRONOMBRE POSESIVO “SU”

EL VIEJO PROFESOR

EL POSESIVO”SU”

Uno de los escollos más difíciles de salvar, es el que se refiere al “su” posesivo, apocopado. Un ejemplo: «El Valencia ganó al Español en su campo». ¿En qué campo? «En su» no nos lo dice. Por tanto, si se jugó en el campo del «Valencia», habría que decir: «El Valencia, en su campo, ganó al Español». Y si fue en el campo del «Español», convendría escribir: «El Español, en su campo, pierde frente al Valencia».
En realidad, en lo que se refiere al “su”, la culpa de las posibles anfibologías resultantes hay que achacárselas a la pobreza del idioma. Los franceses tienen «son», «sa», «ses», «leur» y «leurs» (1). En nuestro idioma todo se reduce a “su” y “sus”. Para evitar confusiones, pues, conviene-según recomiendan los especialistas del lenguaje-:
1.0 Evitar la oscuridad. Es preciso colocar el “su” de tal suerte que se
refiera al nombre anterior más cercano.
2.° Hacer construcciones indirectas pronominales. Así, en vez de «e
le llenaron sus ojos de lágrimas», conviene escribir: «Se le llenaron los
ojos de lágrimas».
Gili y Gaya dice que para remediar la vaguedad que resulta del empleo
de este pronombre posesivo, el idioma se vale del recurso de añadir a “su”
el nombre del poseedor, o el pronombre que le representa, acompañado
de la preposición de, siempre que pueda haber duda:
Su casa de Luis (mejor: «La casa de Luis»); su casa de ellos; su casa
de usted.
Esta tendencia de la época clásica se mantiene en el habla moderna,
pero con visible tendencia a limitarla a su de usted y su de ustedes: «Su
padre de usted); «Su padre de ustedes».
EJEMPLO:
En vez de escribir «su casa», a secas, cuando pueda haber
confusión, puede decirse «La casa de Luis» o «Su casa de usted),
según a quien se refiera.
Así: «Han comido en mi casa el señor Pérez y su esposa, y
ayer estuvo en mi casa su madre). Cabe preguntar: ¿La madre
de quién? Si se refiere a la madre de la señora, podría escri-
birse: «Han comido en mi casa el señor Pérez y su esposa, y
ayer estuvo en mi casa la madre de ella).
Otro ejemplo:
«El cabrero mató al médico en su casa).
Si fue en casa del cabrero, conviene escribir:
«El cabrero, en su casa, mató al médico».
y si fue en casa del médico, debe decirse:
«El cabrero mató al médico en la casa de éste».
(1) El idioma alemán es aún más rico. La terminología pronominal es completa.En alemán “su” varía no sólo en género y número, sino también según sean uno o varios los poseedores.

(Puerto Rico)

print
Comentarios

Buenos días


La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad. (Aristóteles)

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter