El viejo profesor Valencia

LA RUTINA

La rutina

El viejo profesor

Uno de los peores vicios en que puede caer un profesor es el de la rutina; ese creer que ya se sabe todo, que no hace falta preparar el tema, que no vale la pena buscar nuevas formas, que no hace falta tener en cuenta el nivel de la clase…

Recuerdo de mis tiempos de estudiante una anécdota vivida en una clase de matemáticas. Fue en una academia que preparaba a alumnos de bachillerato, que luego habrían de examinarse por libre. Impartía la clase un maestro que no debía conocer bien el tema o no se había preparado lo suficiente, o su orgullo era tan alto que no quiso ponerse a la altura del alumno.

Se hablaba aquella tarde del triángulo, concretamente del trazado de la “paralela media”. El amigo, -gran estudiante y gran persona-, que le tocó desarrollar el tema en la pizarra dijo, más o menos, “Si se traza una paralela MN a un lado de cualquier triangulo ABC se forma otro triángulo BMN que…”
¡No pudo terminar la frase ni la explicación! , porque inmediatamente fue interrumpido por el profesor:
– ¡Ahí no existen dos triángulos! Usted sólo tiene un triángulo y la recta que acaba de dibujar.
– Pero, Sr.Profesor, la recta que acabo de dibujar, hace que se forme un triángulo más pequeño, dentro del anterior y que es semejante a él…
– ¿Usted pretende darme lecciones a mi? – expetó el profesor- Si usted quiere que haya dos triángulos deberá dibujar el segundo aparte. ¡Entonces si que hay dos!
– Pero mire usted…

Y así continuó una discusión en la que el alumno terminó por llorar, ante la impotencia de hacer ver al profesor que estaba equivocado.

Maestro, tú no tienes la verdad absoluta. Tu eres más sabio cuando rectificas que cuando impones un criterio equivocado. Crees que los alumnos te van a respetar menos si tienes que reconocer, de vez en cuando, un error. Siempre he sido muy despistado, pero esto lo sabían mis alumnos que ya llegaban a rectificarme sin ningún miedo, con una sonrisa, sin malicia, porque ellos valoran más la sinceridad que otra cosa.Maestro, tú que empezaste con una gran ilusión, no te hagas nunca viejo. Renuévate si hace falta, no permitas que la maldita rutina se meta en tus métodos y procedimientos, porque eso te arruinará como profesor y como hombre.

print
Comentarios

Buenos días


La tarea del educador moderno no es talar selvas, sino regar desiertos. (C.S. Lewis)

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter