Educacion Valencia

EL PUNTAZO

Pedro Hermosilla

Una maestra llega a clase y de improviso le dice a sus alumnos:”Hoy, prueba sorpresa, saquen solamente un bolígrafo”. Los chavales aterrados obedecen mirándose unos a otros con la incredulidad y el pánico pegados al rostro. La maestra les reparte dos folios, uno totalmente en blanco y otro con un punto negro en el centro y ordena:” Describan en el folio en blanco lo que les sugiere la otra hoja”.

Una vez acabadas y recogidas las descripciones. La maestra procede a leerlas en voz alta. Todas ellas se centran en el punto negro, ninguna de ellas hace referencia a la cantidad de espacio en blanco que lo circunda.

Bien pues este es uno de los grandes problemas de la educación (y también de la vida en general, pero eso aquí, por ahora, no nos incumbe. Aunque es perfectamente extrapolable): El punto negro. Ese que nos hace ver en los alumnos solamente lo negativo, ese que nos hace señalar en rojo (que se vea bien) los errores dejando los aciertos desvalidos y desatendidos. Ese que nos hace decir “Has suspendido tres” y no “Has aprobado ocho”; ese que en las reuniones con los padres o con el resto de profesores nos hace ningunear el inmenso espacio en blanco, de esperanza, de cada uno de nuestros polluelos. Ese que nos hace entrar cada mañana en el colegio pensando en dos o tres alumnos disruptivos, maleducados e indisciplinados y no la maravillosa compañía que los envuelve…

Deberes para hoy; apliquémoslo a cualquier ámbito de nuestra realidad personal y veremos como nuestra visión del mundo y de la realidad cambia.

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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