El viejo profesor Valencia

PÍLDORAS PARA TOMAR ANTES DEL COMIENZO DEL CURSO ESCOLAR (I)

PÍLDORAS PARA TOMAR ANTES DEL COMIENZO DEL CURSO ESCOLAR
Por el Viejo Profesor

Mire Vd. por dónde que, buceando por el proceloso mar de Internet en busca de temas educativos con una migaja de sentido común -en mi pueblo dicen “miaja”-, me he topado con un artículo, mire Vd. por dÓnde, de un maestro jubilado -como un servidor-, y de Jaén, también como un servidor y MIRE VD. POR DÓNDE, con unas ideas muy próximas a las que siempre he defendido y procurado practicar.
Como el trabajo es algo extenso para que pueda ser digerido así, de golpe, -hay algunos a los que se les atragantan más de 20 renglones, lo he querido “despiezar” y que sirva de medicina y antídoto para comenzar con buen pie el próximo curso escolar, a punto de comenzar para la chiquillería, el sufrido profesorado, y la alegría general de padres, progenitores, adoptantes y toda suerte de ascendienteS, responsables legales de la materia prima, es decir, el niño, el adolescente, el joven…
Perdonadme, pero de momento, sólo puedo mostrar el nombre del autor de mi colega. Procuraré enterarme, ya que voy a hacer uso de sus ideas y que ¡mire Vd. por donde! igual compartimos pupitre en algún momento de nuestras vidas. Con tu permiso, pues, JUAN PEDRO RODRÍGUEZ, Profesor de Secundaria, jubilado, y autor de la novela El paripé o los desertor@s de la tiza.
“Por no hacer mudanza en su costumbre, ya lleva España entera su primer mesecito (que suele cumplirse al llegar el Día del Docente, el pasado 5 de Octubre) venga que venga y dale que dale y siempre con lo mismo: que si las becas son un poquito mejores, pero peores que antes; que si la autoridad del profesor va a ser restaurada, reconocida o definitivamente olvidada; que si va a haber menos alumnos por aula o menos profesores por IES o más desertores de la tiza; que si los libros de texto van a ser nuevos, además de gratis, además de correctos, aunque no didácticos; que si la hora de Religión va a ser una o trina o de un turbante ateísmo universalizador; que si se puede pasar de curso con tres pendientes si el equipo docente lo considera así y adecuadamente; que si la Educación para la Ciudadanía ha evolucionado ya a Educación para la Robótica tras su paso por Educación para la Zapatería; que si la Reválida ha de ser una mera Prueba de Diagnóstico para no estigmatizar a ningún alumno; que si será obligatorio el año que viene rellenar en la matrícula una casilla con el nombre del ministro contemporáneo de Educación; …Y bla, bla, bla.

Sí. Apenas está el nuevo curso escolar con los pañales puestos y ya están saciados todos los opinadores nacionales produciendo sus manidos mensajes y proclamas con la pretensión –si no pretendida, confesada sí- de que sea ya este, por fin, el curso académico en que el sistema educativo gane la batalla iniciada hace ya demasiados lustros y entablada sobre un terreno que, además de no ser tomado nunca en serio como el cimiento de un país, encima ha de ser catalogado a estas alturas milenarias -y sin tapujos de ningún tipo- como el fango en que se pudre una nación entera, y su juventud. Este ya eterno retorno evidencia año tras año que se sigue todavía en España sin tener la menor idea de lo que ocurre en las aulas; prueba definitiva de ello es que, si hasta el propio profesorado de a pie está cada vez más desconcertado y perdido, cuánto más lo estarán todos los que cobran por arreglar este desaguisado sin haber pisado jamás una aula o, lo que es peor, habiendo huido de ella. Mientras sigan siendo estos (y especialmente los últimos) los que lleven el timón de la enseñanza la cosa irá forzosamente a peor.” (FIN DE LA PRIMERA PÍLDORA)

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Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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RÓTULOS CARDONA

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