Educacion Valencia

LA VUELTA AL COLE

Luis G. del Real

Se acaba el mes de agosto. Se terminan las vacaciones. Por fin se atisba el comienzo del próximo curso y los padres empiezan a suspirar soñando con esos tiempos mejores en los que sus churumbeles están en el colegio y no “dando por saco” a su alrededor a todas horas.

“¡Qué ganas tengo de que empiece ya!”  ha sido la canción más escuchada del verano, junto a “¡Qué bien viven los maestros!” y “Anda que no tienen vacaciones, se podrán quejar”; otros dos hits estivales a la altura del “Despasito”.

Pues bien, ya está aquí. El final del infierno vacacional se aproxima.

“Ya era hora”, “Tenía que haber escuela todo el año”, “Si las vacaciones llegan a durar un día más me tiro por el balcón”… serán, para muchos, los próximos números uno de las listas, junto a “ahí l@s llevas”, “haz con ell@s lo que quieras, tienes mi permiso” y “ahora son tuy@s, ahora me toca descansar a mí”.

Ok.

Mensaje recibido.

Ahí estaremos l@s maestr@s a pie de cañón para recibir a l@s peques, como siempre, sin protestar, con ganas de enseñar y de que aprendan, totalmente motivados.

Sólo un inciso antes de concluir: recordad todas esas expresiones (arriba mencionadas), que más de un@ habrá dicho en voz alta también más de una vez, cuando gritéis alegremente eso de: “¡Hay que ver qué bien viven los maestros!” y tened piedad de nosotros, papás y mamás.

Un saludo.

Fdo: “Un maestro vocacional a punto de reincorporarse a su trabajo”

 

 

 

 

 

 

 

 

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Comentarios

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

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