Fútbol Valencia

¡MARCELINO, SACA A LOS BÚFALOS JUNTOS!

El Murciégalo.

Hace unos años Luis Aragonés o  Pep Guardiola (para esto hay opiniones de todos los gustos y no nos aportarían nada para lo que pretendemos contar) viendo los jugadores con los que contaban inventaron un sistema en el cual no existía el delantero centro. Se dedicaban sus equipos a sobar y sobar y sobar el balón hasta que un tipo desde la segunda línea entraba rompiendo las defensas cansadas de tanto ir de aquí para allá persiguiendo un esférico , cuya posesión se les negaba dada la calidad de los sobones.

Obviamente, ese no es el caso del VCF, y sería un poco de necios copiar ese sistema. La eterna pregunta: ¿El entrenador ha de adaptar su sistema a los jugadores que componen su plantilla?, ¿o es la plantilla la que ha de adoptar la idea futbolística del míster?

Visto la llegada de fichajes hasta ahora y temiéndonos lo peor. Vistos muchos partidos de fútbol en que un central se incorpora a la desesperada como pollo sin cabeza al área rival por si le cae un coco y lo enchufa ( y es necesario decir que suelen suponer un peligro para el equipo rival); visto que el VFC cuenta, a día de hoy, con dos Búfalos (Negredo y Zaza) que acojonarían a la defensa más expeditiva cuando se los vieran venir de frente. Visto que la banda derecha parece de mucha calidad con Montoya y Cancelo; visto que Orellana-si al final no lo larga Marcelino-, y Parejo, y Soler la saben meter entre líneas. Visto que en Valencia se forman infinidad  jugadores zurdos de calidad para ocupar  esa banda…

¿Por qué no un 4-4-2 con los visigodos arriba?

La vida es para los valientes, el fútbol  para quien inventa y arriesga…

Marcelino, quedan partidos de pachanga pretemporadil, prueba a ver qué pasa, muchachote.

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Comentarios

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

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Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

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