Educacion Valencia

ES EL MAESTRO, ESTÚPIDO, NO EL MÉTODO

Pedro Hermosilla

“The economy, stupid”, idea brillante del asesor de campaña de Bill Clinton frente a George H.W. Bush. James Carville, el pollo en cuestión, con ese eslogan destrozó a los sondeos y aupó al joven presidente Clinton, saxofonista y sexofonista, a la Casa Blanca.
Hay más teorías educativas que relleno de garrafón en un chiringuito playero. Los colegios y administraciones gastan un potosí en cursos para mostrarlos al disciplinado cuerpo de maestros que traga con todo y no dice ni mú (tenemos que hacérnoslo mirar eso). Todo ello para mayor gloria y beneficio de las editoriales, que son quien los promueven, los organizan y rentabilizan (el día que la justicia meta los hocicos en el pasteleo que se llevan colegios-administraciones-editoriales, lo de la Gürtel, los ERE, los Villar, los Pujol y demás se va a quedar en un cuento de hadas azucarado. Pero hoy no toca hablar de ello, -como diría el pequeño Yoda catalán-, ya los empestillaremos otro día).
Lo cierto es que todos esos métodos no valen ni para esconderse si no los aplica un maestro competente que empatice, que arrastre y que lidere a esa masa de cachorros infectados por el “Baile de san Vito”.
Dé a un buen maestro una tiza y una pizarra y sacará oro de las cabecitas de sus pupilos; dé a un inútil la tecnología y los medios de la NASA, y lo único que hará es propagar su ineptitud digitalmente y en colorines.

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Comentarios

Buenos días


El secreto de la educación reside en respetar al pupilo. (Ralph Waldo Emerson)

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

ES NOTICIA… Segunda estrella para Francia

Ganó Francia, probablemente el fútbol que se avecina. Y si el futuro ya está aquí, trae a Mbappé a toda pastilla, como sucedió hace sesenta años con Pelé. Él le dio valor a centrocampistas de altos hornos como Kanté y Pogba. Y a centrales que valen como laterales (Pavard y Lucas) para borrar fronteras y complejos. Y a centrales de mucha fibra y buen pie como Varane y Umtiti. Y a un fabuloso Griezmann, reorientado a jugador total. Habrá que acostumbrarse, que no es lo mismo que enamorarse. Una selección de más de 1.000 millones de euros metida en cintura por Deschamps, capaz de quitarle los defectos colectivos a costa de ensombrecer las virtudes individuales. Pero una selección campeona, al fin y al cabo, que quedará para la historia. Un equipo en mate que sucede al brillo de España y Alemania y un jugador, Mbappé, que aspira a la posteridad.

as.com

RÓTULOS CARDONA

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