CIENCIA Valencia

¡WELCOME TORTUGA!

Nuria Hernández Sáez

Ya ha llegado el verano y con él… el “caloret”, el irse de vacaciones para l@s suertud@s, el despertarse tarde para algun@s afortunad@s, el salir con l@s amig@s, el lucir en la playita la operación bikini que tanto te ha costado durante el invierno pero que a su vez se está yendo al garete por esas comilonas y cenitas veraniegas… Porque claro, ¿a quién no le apetece unas bravas y cervecita con este buen tiempo? Pero además con el verano también llegan unas amigas muy especiales… ¡Las TORTUGAS MARINAS!
Desde hace unos años el Mediterráneo es un punto estratégico para que las hembras de tortuga boba (Caretta caretta) vengan a nidificar a nuestras costas, ¿no te parece curioso que las hembras sean las únicas de todos los individuos de este grupo de animales que regresan a tierra a poner sus huevos? ¿Y no te preguntas por qué ocurre eso? Esto se denomina filo patria (tendencia que tienen estos animales de volver a la misma zona donde nacieron para poner sus huevos) y se debe a muchos factores: campo magnético terrestre, corrientes marítimas, posición de la luna, mareas, dirección del viento… y seguramente a otros que no se han tenido en cuenta o que no se conoce bien el porqué. Bueno pues si alguna vez te lo has preguntado, o se te acaba de encender la bombilla y sientes mucha curiosidad por conocer más del tema: enhorabuena, has hecho ciencia.
Además, hace unos años, esta especie de reptil se encontraba en peligro de extinción, pero ahora mismo se encuentra en la categoría de “vulnerable” según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), vamos mejorando. A pesar de que las tortugas mamá ponen muchos huevos, las tortuguitas al nacer tienen muchos depredadores naturales y sobreviven muy pocas. Sin embargo, las causas principales del descenso de los individuos de las poblaciones de tortugas marinas y varamientos de las mismas están relacionadas principalmente con actividades humanas. Esto tiene y debe cambiar. Debemos con-cienciarnos de que podemos hacer cosas muy sencillas para ayudar a estos animales y tenemos que empezar desde el primer momento… Si ves a una tortuga salir del mar para poner sus huevos (suelen hacerlo por la noche al haber menos depredadores), no la molestes y procura que nadie lo haga, apaga cualquier luz, nada de gritos, ni selfies ni fotos con flash mientras está enterrando el nido ni mucho menos tocar a la mamá tortuga, mantén la distancia (es algo muy curioso y todos queremos inmortalizar el momento pero no es aconsejable); inmediatamente llama al 112, indica el lugar del avistamiento y desove y se activará todo el protocolo a seguir. Súper fácil ¿no crees?
A pesar de este sencillo gesto, este año no se ha producido todavía ningún anidamiento de tortuga marina en nuestras costas. Se sabe que una tortuga ha estado paseándose por las playas del Mediterráneo, pero no ha llegado a poner sus huevos, por qué será…
Por cierto, ¿sabes que uno de los alimentos favoritos de estas tortugas cuando son jóvenes son las MEDUSAS? Resulta curioso que una de las criaturas más “temidas” por los bañistas en verano sea un componente de la dieta de nuestras amigas. Pues bien, si cuando vemos algo flotando en el agua y nos alejamos aterrados de una bolsa de plástico pensando que es una medusa… ¿Imagínate qué no hará una tortuga? Sí, has acertado: se la come. Está comprobado científicamente que el estómago de las tortugas marinas está lleno de plástico. Y si ellas nos ayudan a librarnos de estos incómodos animales… ¿No crees que debemos devolverles el favor? ¿Te preguntas cómo? Tenemos que tomar con-ciencia del grave problema y mantener las playas y el mar limpios. Otra acción muy importante ya te la he dicho antes… Si avistas una tortuga intentando poner sus huevos, no la molestes y llama al 112.
Además, las tortugas marinas suponen una de las especies conocidas como “especies paraguas” que ayudan a controlar el resto del ecosistema, por lo que vuelvo a insistir, todo el mundo debe con-cienciarse de lo importantes que son para todos. Asimismo, tengo que comentarte por desgracia, que las tortugas también son víctimas de la pesca, pero por suerte la colaboración de los pescadores en la conservación y recuperación de estos preciosos animales va en aumento. ¡Gracias!
Bueno pues como te decía, con todos los impedimentos que tienen, si una mamá tortuga consigue que le dejen en paz para poner sus huevos, es todo un éxito. Y una vez más, el verano pasado sucedió. Incluso tuve la gran oportunidad de poder apuntarme a un campamento como voluntaria para colaborar en la protección y vigilancia del nido tortuga. Fue una experiencia inolvidable. Nos repartimos los turnos de estancia en el campamento según la disponibilidad de cada uno y cuando estábamos allí además de ir cada cierto tiempo a comprobar el nido, realizamos labores de limpieza de playa y dunas, informamos y dábamos a conocer mejor las tortugas marinas a todo el mundo que se acercaba al campamento y que se había enterado de la gran noticia, les enseñábamos dónde estaba el nido, les explicábamos como se había llevado a cabo el protocolo a seguir… y bueno… ¡también teníamos nuestro momento de relax!
Conforme nos acercábamos al día calculado del nacimiento, por turnos durante la noche, nos levantábamos sigilosos para no molestar al resto de compañeros (dormíamos en literas, imagínate el bajar sin hacer ruido, todo un reto) y nos acercábamos despacito al nido para observar y escuchar si se había producido lo más esperado por tod@s: el movimiento de arena. Lamentándolo mucho, yo no tuve la gran suerte de estar en la preciosa noche del nacimiento de las peques, porque a la mañana siguiente, bien tempranito, cogía un avión para irme de vacaciones con mis amigas de toda la vida, disfruté muchísimo el viaje, pero me habría gustado verlas nacer. Estuve varios días cuidando del nido y colaborando en lo que pudiera y creo que todos nos sentíamos unos papás y mamás expectantes e ilusionad@s por ver nacer a nuestras pequeñas; pero bueno, le doy las gracias a unos buenos amigos que me mantuvieron bien informada. Fue una preciosa experiencia, que espero de corazón, volver a repetir.
Acuérdate, este verano… ¡somos con-ciencia!

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