Un día refrescante en el Salto de la Novia

Salto de la Novia, Navajas, Castellón

Es el Alto Palancia, con sus fuentes, sus cascadas y aguas cristalinas que invitan al baño

Ina Rais.- La cascada del Brazal se descuelga desde una cornisa a más de 30 metros de altura y se precipita en la orilla rocosa del río Palancia formando uno de los parajes acuáticos más hipnotizadores de España. Lo de llamarle al lugar el Salto de la Novia, sin embargo, no es por la cascada, sino porque antiguamente se decía que las novias debían saltar el río en este lugar si querían asegurarse un matrimonio feliz y fecundo. La leyenda habla de una que, al ir a saltar, resbaló y se llevó al fondo del río al novio que la quiso ayudar. No hubo boda, claro.

El Salto de la Novia está al lado de Navajas, un pueblo rebosante de fuentes (muchas de ellas, mineromedicinales) y con un olmo de Libro Guinness, plantado en 1636. Más antigua aún es la Torre de Altomira. árabe, cilíndrica y construida en el siglo XI, está rematada con almenas en forma de corona. A cinco kilómetros de Navajas queda la histórica ciudad de Segorbe, donde, da igual si vamos en familia o con amigos, un imprescindible es visitar la catedral y las obras maestras de la pintura gótica valenciana que atesora el Museo Diocesano.

Para comer, en la misma Segorbe, un restaurante perfecto para descubrir en pareja y que nunca defrauda, María de Luna, en el claustro del antiguo hospital de la Misericordia. La misma localidad cuenta con una atracción ideal para disfrutarla con niños: el parque acuático ambientado en época medieval Segóbriga Park. Abre sólo en verano, época de moderado calor, ya que el clima de la zona es muy benigno, como temperaturas suaves todo el año y pocas lluvias que se concentran sobre todo en los meses de verano.

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