San Juan el Bautista y el solsticio del 21 de junio

Fuego y agua se conjuran en una noche mágica donde rituales y superstición se dan la mano

M.H.- Magia, ritual, superstición y mucha diversión. Miles de hogueras iluminan la noche de San Juan y el aire se impregna de alegría, ilusiones y esperanzas.

Todos los años, el 23 de junio a las 12 de la noche, los más supersticiosos y los más festeros realizan varios rituales para aprovechar las energías mágicas de la noche de San Juan. Pero, ¿de dónde viene esta magia? Todo se relaciona con San Juan el Bautista y el solsticio del 21 de junio.

El 24, se celebra el nacimiento de San Juan, quien preparó a la humanidad para la llegada de Jesús. Su nacimiento ocurrió en una fecha muy cercana a un solsticio (de invierno para el hemisferio sur, y de verano para el hemisferio norte), lo que quiere decir que lo que está en juego son poderosas energías solares actuando en la Tierra.

Pasar por encima de las hogueras que se encienden esta noche o meterse en el mar y saltar olas, son sólo algunas de esas leyendas que permiten, según se dice, que se cumplan algunos de los deseos que pedimos durante esta noche tan llena de magia.

El fuego dará protección todo el año a aquellos que se atravan a saltar por encima de las llamas. En Galicia el ritual marca que es necesario saltar nueve veces mientras que en Alicante y Valencia siete es el número mágico.

Si cuando se está saltando al fuego se arroja una trenza hecha con flores o cintas de colores a la persona amada y esta la recoge antes de que caiga, habrá felicidad entre ambos y buena fortuna.

El agua es otro elemento importante. Darse un baño en el mar durante la noche de San Juan asegura salud para todo el año. Si se saltan nueve olas dando la espalda al mar, se consigue también la eliminación de energías negativas y aumentar la fertilidad femenina.

En Andalucía la gente se lava la cara a medianoche con la intención de mantenerse sanos o guapos (según las versiones) todo el año. Un detalle: esa noche nadie puede mirarse al espejo después de bañarse si se quiere que el hechizo sea efectivo.

Las plantas juegan un papel importante en esta noche de rituales. En Galicia se recogen plantas aromáticas de varias clases que se dejan en agua para lavarse en la mañana siguiente; se le atribuyen propiedades terapéuticas y limpiadoras. También se hacen dibujos o manchas de tinta para adivinar el futuro, ya que esa noche todo es posible.

Otros rituales

La tradición nos proporciona varios rituales mágicos relacionados con la noche de San Juan. Aí por ejemplo, para conseguir un deseo hay que poner bajo de la almohada una rama de hiedra común y un papel blanco con un mensaje positivo escrito. Antes de ir a dormir hay que encender una vela blanca, dejar que se consuma e introduce junto al papel y la hiedra la cera que haya quedado y acostarse. Al día siguiente se quema el papel y se entierra todos los elementos bajo tierra para que haga fructificar las esperanzas.

Si lo que se desea es encontrar el amor, antes de las doce de la noche de San Juan hay que encender dos velas rojas en el dormitorio. Escribir en un papel el nombre propio y el de la persona a la que se desea atraer. En el caso de que no se conozca a nadie concreto hay que poner las iniciales A. G. (alma gemela). Luego poner a cocer hasta llegar a ebullición tres partes de milenrama, tres partes de lavanda, tres partes de verbena, 12 pétalos de rosa roja y una parte de jengibre. Una vez hecho esto, se cuela la infusión y déjala enfriar. Después se rocía con ella el dormitorio. Se dobla el papel con el resto de la cera y se guarda bajo la almohada. Es posible que haya algún sueño profético sobre el futuro sentimental.

Para tener sueños proféticos se recogen 9 flores de cualquier clase y se colocan bajo la almohada. Nos acostamos y se pide que el sueño revele algún aspecto que se desea conocer sobre el futuro.

Para pedir un deseo: poner muérdago bajo la almohada y se convertirá en realidad.

El agua de manantial recogida la mañana siguiente a la noche de San Juan tiene propiedades curativas y ahuyenta el mal de ojo. Asimismo, lavarse la cara y el pelo con esta agua o la de rocío de la noche de San Juan asegura salud y belleza para el resto del año.

Hacer una cruz en los árboles a medianoche hace que las promesas hechas junto a ellos se mantengan toda la vida. Para conseguir que un deseo se cumpla la víspera de San Juan se planta una hortensia en una maceta. Si florece, las aspiraciones se harán realidad.

La fertilidad de la tierra se consigue enterrando en ella un pedazo de vela que haya ardido durante la noche de San Juan.

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