Opinión

Perrerías

Vicente Torres

Una podenca estuvo dos o tres días molesta con su dueño porque éste le había dado un ligero cachete, para corregirla. Es una perra que se toma las cosas en serio. No juega con todos los perros que acuden a ese parque canino y cuando lo hace con alguno quiere tenerlo en exclusiva; si se entromete otro perro, le echa la bronca al que estaba con ella y trata de apartar al otro. Si no consigue su propósito, deja de jugar. Otros de los perros que van al parque, generalmente cruzados o mestizos, soportan mejor los cachetitos suaves que les dan sus dueños.

Unos pocos de los perros que acuden son muy simpáticos y participan en todos los juegos que les proponen los demás perros, incluso hay alguno que si en el parque sólo hay otro perro en ese momento, y es de los huraños, también insiste en jugar con él y muchas veces lo consigue. Acude al parque un fox terrier toy muy simpático y pillín. Provoca, con picardía, a los demás perros, para que jueguen con él. Va un pastor belga muy dominante. La raza más abundante entre los perros que acuden es la del pit bull. Suelen ser pacíficos y con mucha paciencia, pero uno de ellos mordió a un yorkshire que se atrevió a gruñirle.

Algunos galgos de raza pura y también algún otro mezclado también aparecen a menudo por allí.

Algún dóberman se ha dejado caer por el parque. Hasta hace unos meses un dálmata iba al parque de vez en cuando, aunque por muchos perros que hubiera en el lugar nunca jugaba con ninguno, salvo una vez en que una perra muy juguetona, a base de insistir consiguió que jugase con ella. En la actualidad, si hay perros en el interior se niega a entrar. En el mismo caso está un galgo, que fue maltratado por sus dueños anteriores. En cambio, hay una podenca que fue rescatada del refugio, muy decaída después de haber pasado dos años en él, y se ha recuperado totalmente.

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