La lluvia y el calor adelantan un mes la plaga de mosquito tigre

Vecinos de Tavernes y Gandia piden fumigar y en Pego prohibirán regar las flores del cementerio para evitar agua estancada

Las fuertes lluvias de principios de año y la posterior subida de temperaturas, especialmente en marzo y abril, han provocado que se adelante cerca de un mes la plaga de mosquitos en la Comunidad Valenciana, especialmente del mosquito tigre, en humedales y ramblas donde ha quedado agua estancada.

Según fuentes de la delegación valenciana de la Asociación Nacional de Empresas de Controles de Plagas (Anecpla), los técnicos han tenido que adelantar entre 20 y 30 días la aplicación de tratamientos, ante el avance de estos insectos, por lo que a finales de marzo comenzaron ya los trabajos de fumigación.

Ya lo advirtieron a finales de enero desde la empresa Lokímica, especializada en el control de plagas y que da servicio a municipios como Valencia, Nules o Almenara después de inspeccionar distintas zonas húmedas y constatar la existencia larvas de mosquito de marjal, que había empezado ya su ciclo de actividad. En este momento ya avisaron de que, si no se adelantaban y extendían los tratamientos, algunos municipios podrían encontrarse con dificultades para atajar la plaga.

Con el agua estancada

En Gandia sinembargo no se están aplicando tratamientos y algunos vecinos se han quejado de la presencia de mosquitos. Este barrio está junto a la desembocadura del río Serpis y cada verano sufre la acumulación de estos insectos ante el estancamiento del agua. El Ayuntamiento se comprometió a fumigar antes del verano.
En la Ribera, el Ayuntamiento de Cullera anunciaba el jueves pasado que había activado ya el protocolo para intensificar las acciones contra la plaga. También la propia Mancomunitat, que ya ha empezado la campaña de control. Para ello se ha solicitado el permiso para realizar tratamientos aéreos que abarquen zonas más amplias y en las que el personal no puede acceder. Aunque los especialistas aún carecen de datos exactos, apuntan que tanto la población de mosquito tigre como de mosca negra parece que se está estabilizando, aunque resaltan que «estos insectos han venido para quedarse».

En Pego, en la comarca de La Marina, a partir de las últimas semanas mayo se prohibirá utilizar agua para regar las flores que se llevan al cementerio, puesto que los encharcamientos son los lugares idóneos en los que proliferan estos insectos. «Durante los meses de verano, el Consistorio facilitará a todos los usuarios un tipo de arena que cumple la la función del agua», explicó la concejal de Medio Ambiente, Laura Castellà.

En Dénia semanalmente se está llevando a cabo una revisión de los posibles focos mientras que en mayo está previsto ofrecer una charla informativa para los vecinos sobre los mosquitos, especialmente el tigre. El Ayuntamiento de Xàbia también seguirá con la campaña informativa que puso en marcha el pasado año.

En Burriana, el PP se han hecho eco de las quejas de los vecinos que durante la Semana Santa ya manifestaron su malestar al detectar un aumento de la presencia de mosquitos y ha solicitado al Ayuntamiento de la localidad que adopte las medidas oportunas preventivas para «poder dar soluciones eficaces ante un problema que ya están empezando a advertir los vecinos pese a estar todavía en el mes de abril».

Desde la Conselleria de Sanidad indicaron que, en breve, se pondrá en marcha la partida de ayudas para que los ayuntamientos impulsen tratamientos. El año pasado se destinó para ello 450.000 euros.

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