Opinión

Tiempo de caudillos

Juan E. Daroqui / ECONOMISTA
Dice la RAE de caudillo:
1. m. Jefe absoluto de un ejército.
2. m. Hombre que encabeza algún grupo, comunidad o cuerpo.
3. m. Dictador político.

Hoy en día la 3 es la más común.

Yo la primera vez que oí “caudillo” pensaba en algo con el cuello largo. No sé si porque fonéticamente suena como caballo o camello, pero me daba esa idea.

Cuando vi al caudillo de mis años jóvenes, un tipo bajito y gordito, tuve claro que estaba equivocado.

Últimamente parecía que se iban acabando los caudillos. Se fue Hugo Chávez y se fue Fidel Castro, que parecían los últimos caudillos, aunque a uno lo sucedió Nicolás Maduro con todo el afán de serlo, y al otro Raúl Castro que no tiene ninguna pinta de eso. Pero hete aquí que nada de esto está ocurriendo, volvemos a las andadas.

En las elecciones de EEUU ya hemos visto lo que ha pasado, que han elegido a un tipo que tiene todo lo que hay que tener para autoproclamarse caudillo, no ya de su país, sino del mundo entero, con su discurso populista de que yo lo resuelvo todo. Recuperar el poder para el pueblo (lo dice un multimillonario), y si los jueces no me dan la razón o la prensa dice lo contrario es que son unos deshonestos o no tienen ni idea de hacer su trabajo, basura pura. ¡América first!, seguramente este hombre no sabe que México también es América, como Canadá, Argentina o Venezuela por ejemplo.

Y este finde pasado hemos tenido congresos. El PP y Podemos se han reunido para elegir, ¿el qué?. Pues a unos caudillos, ¿qué si no han elegido?.

Lo de PP es asombroso, o más que lo del PP lo de Mariano Rajoy. Ha ganado casi a la búlgara, con más de un 95% de los votos (¿quién se habrá atrevido a no votarlo?) . Y es que este presidente del PP y presidente del gobierno tendrá que hacer como aquel al que se le quedaba corto lo de ser General y tenía que ser Generalísimo. Con tanta presidencia Mariano Rajoy no tendría que ser presidente, tendría que ser Presindetísimo.

Cuando le preguntaban por algo a cualquiera que asistía al congreso contestaba, se hará lo que diga Mariano. Y punto. Nadie más tiene nada que decir. Aunque tiene pinta de poca cosa ¡Mariano es un caudillo y lo demás son tonterías!. ¿Qué líder, además sin carisma, ha conseguido la mitad de lo conseguido por Mariano?.

¿Y qué decir del otro congreso?, el de Podemos.

Pues que ahí al menos había incertidumbre, pero Pablo Iglesias ha arrasado y se ha erigido en, como no, el caudillo del partido, con todo el poder para ejercerlo a su antojo. Que Errejón lo tenga claro porque más pronto que tarde, lo va a quitar de en medio. Es lo que tenía esto de plantear plebiscitos, o estabas conmigo o contra mí, y como has perdido, bye bye.

Le va a pasar como a Álvarez Cascos, en lugar de Secretario General se va convertir en el General Secretario. Dijo que unidad y humildad pero, si por algo no se caracteriza Iglesias, es por ser humilde. Aplicando la misma idea que a Rajoy, Pablo Iglesias tendría que ser el Secretarísimo General, o el Secretario Generalísimo o en el colmo del superlativo, del caudillismo, Secretarísimo Generalísimo de Podemos.

Debe ser muy chulo eso de mandar, que tanto les gusta a los que lo han conseguido, pero mandar bien no es fácil, ordeno y mando parece que sí.

Pero, en estos tiempos, ¿quién necesita caudillos?.

@Rutiguer_JED

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