Educacion

Uso y abuso del relativo

Pedro H. Pineda/EL ARTE DE ESCRIBIR

El pronombre relativo (que, cual, quien, cuyo) es otro de los escollos que es preciso tener en cuenta, para evitar esas frases sobrecargadas de «ques», tormento del escritor y martirio para el lector.

EJEMPLO:

He visto a tu hermano que me dio noticias de tu tía que está mala desde el día del accidente que tuvo cuando iba a la procesión que se celebró el viernes pasado.

La frase transcrita es «horrible», pero no tan infrecuente como pudiera suponerse.

Conviene, sin embargo, que hagamos una ligera recapitulación gramatical antes de exponer las reglas fundamentales que nos servirán para evitar el abuso del relativo.

EL RELATIVO se llama así porque relaciona algo en la frase: sustituye a un antecedente y se une a él con una frase de la que el propio relativo forma parte. QUE y CUAL se refieren a personas y cosas; QUIEN, sólo a personas y puede ir sin antecedente.

EJEMPLOS:

La casa que compraste.

El hombre que asaltó la casa.

Quien da pan a perro ajeno …

Como relativo «que»: se usa para reproducir un concepto anterior -antecedente- relacionando éste con otra oración de la que el pronombre forma parte. A veces puede sustituirse por «el cual», «los cuales», etc. Ejemplo: «El hombre que te atacó» (el cual).

En la mayoría de los casos equivale a un demostrativo. Así, «Las estrellas son otros tantos soles; éstos brillan con luz propia…», se convierte en: «Las estrellas son otros tantos soles que brillan con luz propia …»,

QUE, como partícula, es invariable e insustituible. Su única misión es la de servir de enlace entre palabras o frases. Ejemplo: «Quiero que vengas». «Estaba tan maltrecho que no lo conocí».

ADVERTENCIA. Hay que tener mucho cuidado con el uso de “que” a lo francés. Es incorrecto. Así, no debe decirse: “Allí fue que por vez primera vi el mar”. Debe escribirse: “Allí fue donde por vez primera vi el mar”.

Otra expresión frecuente: «De este modo fue que se hizo rico». Lo correcto es: «De este modo fue cómo se hizo rico».

Entramos ya, tras estas consideraciones previas, en el abuso de los pronombres relativos (especialmente, en su forma «que», la más empleada).

El abuso del pronombre relativo nos puede hacer caer en el equívoco,
en las incorrecciones, y es causa de pesadez en la lectura.

Equívocos.

EJEMPLOS:

Le envío a usted una liebre con mi hermano, que tiene las
orejas cortadas. (¿Quién tiene las orejas cortadas? ¿La liebre
o mi hermano?)

He visto el coche del médico, que está hecho una birria.
(¡Pobre médico!)

Conozco mucho a Pablo, el hijo de María, que viene mucho
a casa. (¿Quién viene? ¿Pablo o María?)

Incorrecciones.

(Véase el ejemplo citado más arriba, al principio del tema: «He visto tu hermano que me dio …»)

Finalmente, el abuso del relativo es causa de pesadez, aunque no ocasione la repetición de palabras guturales: que, del que, cual, al cual, etc.

Cómo se suprime una frase de relativo.

1.º Por un sustantivo en aposición, generalmente seguido de un complemento.

Ejemplo: En vez de escribir «el general que liberó la ciudad», podemos poner: «el general, liberador de la ciudad».

2.° También puede sustituirse la frase de relativo por un adjetivo sin complemento.

Así, en lugar de decir «dos movimientos que se producen al mismo tiempo», se puede escribir: «dos movimientos simultáneos».

3.° Por un adjetivo seguido de un complemento.

Ejemplo: «Un padre que perdona fácilmente a su hijo». Sustitución: «Un padre indulgente para su hijo».

4.° Finalmente, el empleo juicioso de las preposiciones puede servirnos fácilmente para evitar las oraciones o frases de relativo. Se pueden dar dos casos:

a) A veces -no es muy frecuente-, la preposición sola puede reemplazar al pronombre relativo y al verbo que le sigue. Ejemplo: en vez de «las hojas secas que hay en el bosque», se puede escribir «las hojas secas del bosque».

b) El pronombre relativo y el verbo que le sigue pueden ser reemplazados por la preposición seguida de un sustantivo. Ejemplo: En lugar de «una prueba que confirma mis sospechas», se puede escribir «una prueba en apoyo de mis sospechas».

OBSERVACIÓN FINAL.

Todo lo expuesto ha de aplicarse sólo en los casos en que sea preciso suprimir un «que» -o varios- para evitar la superabundancia, el abuso, de pronombres relativos en un párrafo o período. Las reglas enunciadas no son para seguirlas al pie de la letra. Se trata de simples modelos que nos ayudarán a salir del atolladero en más de una ocasión. Porque hay veces en que la frase de relativo es más precisa, más natural que la frase escueta sin relativo. Así, resulta más natural decir: «he tenido que despedir al chófer que usted me recomendó», que: «usted me recomendó al chófer y he tenido que despedirlo».

– Hoy no hay deberes.
– ¡¡¡Bieeeeeennnn!!!!

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