Hasta el último hombre

Manuel Hermoso/ CON PALOMITAS Y A LO LOCO

Hollywood siempre ha sido tierra de oportunidades y también de segundas oportunidades. A la industria le gustan los renacimientos de estrellas y directores antaño caídas en desgracia que vuelven por la puerta grande. Le ocurrió a John Travolta y su regreso triunfal con «Pulp fiction», a Robert Downey Jr. tras sus problemas con las drogas y su vuelta con el mega éxito de «Iron man» o a Mickey Rourke con su nominación al Oscar por «El luchador».

«Hasta el último hombre» es seguramente la última oportunidad de Mel Gibson de recuperar su vapuleada carrera . Los escándalos de distinta índole que desde 2006 protagonizó el antiguo rey de la taquilla a fines de los 80 y los 90, hicieron naufragar su reputación y su carrera. Las recientes nominaciones de los Premios de la Crítica y en los Globos de Oro, colocan la última cinta de Gibson como una de las favoritas para los Oscars, convirtiéndose en una de las películas revelación del año. La crítica por su parte se ha rendido, en su mayoría, al trabajo tras las cámaras del actor y ha alabado el realismo y espectacularidad de las escenas de batallas, considerándolas de las mejores de la historia del cine bélico.

La cinta narra la historia de Desmond Doss, un joven médico militar que participó en la Batalla de Okinawa, en la II Guerra Mundial, y se convirtió en el primer objetor de conciencia en la historia estadounidense en recibir la Medalla de Honor del Congreso.

Aunque no haya arrancado bien en la taquilla española, en Estados Unidos logró un meritorio tercer puesto la semana de su estreno y las nominaciones a premios la auparan a obtener un éxito importante y muy merecido para una película poderosa, valiente, intensa y muy bien narrada en la que Mel Gibson sorprende y podría recuperar el trono que Hollywood parece querer devolverle …

@ialwilder

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