Capricornio, el signo más libidinoso del Zodíaco

Ava Gardner, Gerard Depadieu, Joan Manuel Serrat, Benjamín Flanklin, Pau Casals, Humphey Bogart, Elvis Presley, Diane Keaton, Juan Carlos de Borbón, Isaac Newton, Marlene Dietrich, Rudyard Kipling…

Adela Ferrer / ASTRÓLOGA

El Sol está en Capricornio desde el 22 de diciembre al 20 de enero

Regidos por Saturno, el dios del tiempo y la experiencia, los que nacen en el primer mes del invierno tienen voluntad de acero, son prudentes y perseverantes.

Reflexivos y concienzudos, asimilan paso a paso y nunca olvidan lo que aprenden. Muy distinguidos, el sentido del deber es su bandera y se comportan estrictamente. De opiniones más bien fijas, se decantan por el lado práctico de la vida y por doctrinas de tendencias materialistas.

Actúan con discreción y austeridad. Saben ahorrar; son cumplidores y formales. Tímidos, y poco acostumbrados a pedir afecto, se deprimen fácilmente a causa de cualquier desatención o desdén.

Son escépticos, todo lo cuestionan; como santo Tomás, han de tocar para creer, y suelen mirar las cosas por el rabillo del ojo.No son charlatanes ni fanfarrones, merece la pena confiar en sus sabios consejos, que rebosan sentido común.

Cuando alguien tiene en su entorno a muchos capricornio, puede asegurar que ha llegado a la cima, puesto que las cabras siempre están en lo más alto. Como su animal totémico, van escalando en la vida mientras mantienen inalterable su ambición; para ello, son capaces de sostener situaciones insoportables.

De nada sirve enfrentarse a ellos, Capricornio jamás se rinde. Admiran a los que tienen éxito, son respetuosos con la autoridad y las tradiciones y rinden culto a los antepasados.

A medida que van cumpliendo años y alcanzando objetivos, se relajan y se vuelven más informales y alegres. Su voz o su modo de hablar es suave y tranquilizador, sumamente educados, corteses y persuasivos, tienen madera de negociantes.

A pesar de su apariencia de dureza de carácter,tienen un resorte sensible que abre sus puertas.

Las profesiones que más encajan con su carácter son: constructor, gemólogo, estadista, hombre de negocios, ganadero, banquero, traumatólogo, político, agricultor, eclesiástico, agente de inversiones, reriatra…

Se preocupan por la seguridad, y son muy protectores con los demás. La familia es uno de sus iconos devocionales: quien se case con un capricornio habrá de visitar a muchas tías abuelas, pero sabrá que ellos no abandonan a su pareja e hijos en pos de aventuras inciertas.

La cabra tiene una faceta muy divertida y dinámica. A pesar de su apariencia de dureza de carácter, tienen un resorte sensible que abre sus puertas. En asuntos sentimentales, su corazón es como un cofre donde van atesorando todas sus ilusiones hasta el momento en que, por fin, las tienen a su alcance, cosa que suele sucederles en la madurez.

Manifiestan poco sus sentimientos, suelen ser bastante reservados y desconfiados. No se casan hasta no estar convencidos de que el matrimonio les aportará estabilidad y solidez. Para conquistarlos, llevadlos a un lugar muy clásico, regaladles un libro sobre los reyes godos y demostradles que os encantan los niños y la vida tranquila y familiar.

En la intimidad, mesurados y cautos, tardan en decidirse; in embargo, cuando toman la iniciativa, brincan y retozan alegres como cabritillas. Su interés por el sexo se mantiene vivo hasta muy avanzada edad, son un terremoto una vez superados sus antiguos tabúes. En su interior alienta un travieso sátiro que convierte a Capricornio en el signo más libidinoso del zodíaco.

Físicamente, tienen un aspecto fuerte, pero atractivo; sus rodillas, codos y hombros llaman la atención por ser más huesudos y grandes de lo habitual. De tórax grandote, como una coraza.

Las chicas del signo son muy guapas, especialmente atractivas, aunque las más difíciles de tratar de todo el zodíaco.

Se el primero en comentar on "Capricornio, el signo más libidinoso del Zodíaco"

Deja tu comentario

No se publicará tu email


*