Batmaaaaaan

LAS VAMPIAVENTURAS DE JUANDE*: “Batmaaaaaan”. Capítulo 12*

Pedro Hermosilla / Luis García del Real

Nando va recuperando, poco a poco, el resuello y a su entrecortada respiración vuelve, sin prisas pero sin pausas, la normalidad y el ritmo cadencioso. Sus ojillos atemorizados otean los alrededores a la luz de la luna llena para ver de dónde le llueve la piñata. Desde mi posición privilegiada puedo observar y observo cómo va abandonando su posición de combate semifetal, el muy valiente. Mientras, voy agarrando y separando con ambas manos las ramas que con su forma abanicada se asemejan a gigantescas orejas de Bimbo…o Dumbo… o como quiera que se llame ese elefante orejón.

“¡Ánimo, crack! ¡Levántate, valiente!” – pienso, sin decir ni pío. Esta noche sólo sé decir en voz alta: “uuuuuuuh”.

La luna queda justo enfrente de Nando y a mis espaldas. ¡Buah! Esto me va a quedar mejor de lo que yo pensaba. Rindo el último homenaje a pájaro mediano dando un salto mu parriba, mu parriba, desde el pedrusco donde estoy hacia donde se encuentra el caballerete, como lo llamaría “el Batracio”. Consigo alcanzar una altura debuten, dados mis poderes recién adquiridos, y mi silueta queda enmarcada con la luna detrás. Me siento como un superhéroe y grito:

– ¡Batmaaaaaaaaaaaaan!!

Nando mira hacia arriba y se queda como paralizado. El silencio es absoluto y sólo se oye el sonido de las ramas al cortar el aire mientras planeo.

– Uuuuuuuuuuh – grito salvajemente.

– Prrrrrrrrrrrrrfffffffffffff – me contesta Nando, que se mete con la velocidad de una lagartija hiperactiva en el huequecillo que da acceso a la cueva.

Gol.

Creo que Nando se ha cagado. Literalmente. Huele fatal. Ta podrío.

Debe quedar todavía un rato para el amanecer así que todavía tengo tiempo de fijar la presa en su madriguera. Me coloco ágilmente, aunque esté mal que yo lo diga, sobre la entrada de la cueva. Una simple rama me bastará para mantener a Nandito a raya. Mientras ahí abajo no pasa nada, me dedico a pensar en mis cosas… bueno, en mi cosa… ¡bueno, en Pilín, que tó lo queréis saber!

Cada vez que oigo un ruido en el interior del nuevo chalé adobao del sr. Fernando, con hacer “uuuuuuhhhh”, aunque sea muy despacio, vuelve el silencio y la calma. Cuando Nandito se envalentona y saca el hocico primero y la cabeza después, le atizo con una rama en la cocorota y él, automáticamente, esconde la cabezota en la cueva como si fuera un caracol cuando le tocas los cuernos.

Ya está a punto de amanecer y he de regresar al albergue antes del cambio. Con las ramas, tapo la salida de la cueva. La presa no se menea, supongo que es debido al reflejo de la luz de la luna atravesando las ramas… aliñado con el canguelo que se debe “respirar” ahí dentro (sigue oliendo fatal, jejeje…).

Me largo, dando botes, en dirección a mi cama. Intentaré descansar un poco, que ha sido una noche movida y los vampimanos, aunque de otra manera, también tenemos sueño. Alcanzo la ventana del albergue, esta vez sin problemas, y llego a mi cama sin novedad en el frente. Se siguen oyendo ronquidos…

 

*Ver Capítulos de 1 a 11  en Sección Educación o Entretenimiento

*Las “Vampiaventuras de Juande”, (el vampiro gitano) es un libro de lectura infantil/juvenil,de venta en colegios e IESS de Valencia, que sus autores, el docente Pedro Hermosilla y el ilustrador Luis García del Real publicarán por capítulos y en exclusiva para este diario cada semana, a lo largo de 32 capítulos.

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