Opinión

Equipo de confianza

Manuel Huerta

Al margen de las interesadas y desacreditadas reacciones de muchos de los lamentables protagonistas de la vida política nacional, a mi me genera confianza el área económica del nuevo gobierno de Mariano Rajoy, con experiencia y resultados de sobra demostrados, para encauzar definitivamente la recuperación económica del país.

Porque Luis de Guindos se mantiene al frente de la cartera de Economía y añade las competencias de Industria, porque Cristóbal Montoro sigue al frente de Hacienda y porque Fátima Báñez (luego hablaré de ella) continúa en Empleo. Las novedades, en Energía e Industria, pasan a manos de Álvaro Nadal e Íñigo de la Serna, que ya han formado parte de algunas de las medidas adoptadas en la anterior legislatura.

Y lo importante es lo que este equipo económico tendrá que afrontar en diversos frentes, empezando por el control del déficit, que tiene que seguir reduciéndose hasta situarse en 2018 por debajo del 3% para cumplir con las exigencias de Bruselas. Aunque sin duda, el principal trabajo va a seguir siendo reducir el elevado nivel de paro de la economía española. Este seguirá siendo uno de los retos de esta legislatura, ya que España aún cuenta con más de 3,8 millones de desempleados, según la última EPA, lejos de los 1,8 millones de parados que había en el país antes de que estallara la crisis.

El empleo seguirá siendo la prioridad del Gobierno del PP en los próximos cuatro años, con el objetivo de llevar a España hasta los 20 millones de ocupados, es decir, hasta el nivel precrisis. Para ello confía en crear casi dos millones de empleo de aquí a 2020. Aunque el Gobierno del PP se ha opuesto a derogar su reforma laboral de 2012, de la que dice que ha dado muy buenos resultados, el hecho de que Ciudadanos y PSOE hayan pedido cambios en la legislación laboral llevará a una nueva reforma del mercado de trabajo en la que es más que probable que se reduzcan las modalidades de contratación: indefinido, temporal y de formación.

Es lógico también que se produzcan cambios en las indemnizaciones de los contratos tras la sentencia de la UE que insta a España a equiparar las que reciben los contratados temporalmente a las que perciben los trabajadores fijos. Para ello, el Gobierno y los agentes sociales han constituido una comisión de expertos que analizará este tema en las próximas semanas y luego hará las propuestas que considere oportunas.

El otro gran reto del Ministerio de Empleo en esta legislatura serán las pensiones. El sistema de la Seguridad Social tiene un déficit abultado y el Fondo de Reserva, la llamada hucha de las pensiones, apenas tiene fondos para un año. El Pacto de Toledo deberá tomar medidas en esta legislatura para garantizar la viabilidad del sistema. Para ello la mejor fórmula es la de crear empleo, aunque Rajoy y su equipo tienen otras iniciativas en mente, como la de permitir compatibilizar el 100% de la pensión con un empleo (ahora sólo es posible cobrar el 50% de la pensión si se sigue trabajando).

Así pues, la reducción del paro, el impulso al empleo y la mejora de su calidad y las pensiones serán tres de los grandes retos que deberá afrontar el Ministerio de Báñez, sin olvidar la necesidad de garantizar la protección social a parados de larga duración y a los que carecen de ingresos. Y para esto, el diálogo social será básico, pues la balanza de fuerzas parlamentarias obligará al Ejecutivo de Rajoy a tener en cuenta la voz de los sindicatos y los empresarios en los cambios a realizar en el mercado de trabajo y el sistema de la Seguridad Social.

Una pieza fundamental, como ya ha demostrado en los últimos cuatro años de responsabilidad en su área, será Fátima Báñez, nacida en San Juan del Puerto (Huelva) en 1967, casada, con dos hijos, licenciada en Derecho y Ciencias Económicas. Fue la primera mujer en asumir la cartera de Empleo y una de las voces más importantes del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, donde fue portavoz adjunta de la ya exvicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. La política onubense es uno de los nombres destacados en el PP andaluz. Antes de ser nombrada ministra de Empleo, Báñez participó activamente en la tramitación parlamentaria de los Presupuestos Generales del Estado en varias legislaturas.

Estrecha colaboradora de Sáenz de Santamaría, Báñez se integró a partir de 2008 en el núcleo duro del equipo económico del PP. Fue portavoz adjunta del PP en el Grupo Parlamentario del PP en el Congreso y coordinadora del área económica, portavoz de Presupuestos y portavoz de la subcomisión del Estatuto del trabajador autónomo y portavoz adjunta de la Comisión de Economía y Hacienda, en diferentes legislaturas.Es sin duda, una de las figuras claves de la recuperación de bienestar social y calidad de vida que la crisis ha arrasado.

Por otro lado y a pesar de la formación de Gobierno, el equipo económico de Mariano Rajoy tendrá que prorrogar los Presupuestos de 2016 y, al contar ya con plena capacidad presupuestaria, previsiblemente dará luz verde a un decreto-ley para actualizar las pensiones y el salario de los funcionarios para 2017, ya que la tramitación del nuevo Presupuesto de 2017, que incluirá el ajuste para cumplir el objetivo de déficit, no concluirá hasta dentro de tres meses.

De Guindos, tendrá así que seguir acometiendo reformas para alcanzar ese ajuste superior a los 5.000 millones y cumplir el objetivo de déficit establecido, además de seguir manteniendo el crecimiento de la economía española, con una previsión del 2,9% este año y del 2,3% en 2017, al unísono a la reducción del paro, que ya se ha situado por debajo del 20% por primera vez desde 2009, cómo hemos podido conocer este mismo jueves.

Además, De Guindos tiene pendientes dos asuntos importantes:las ayudas financieras solicitadas por el Gobierno a Bruselas en 2012. En concreto, queda todavía por ver qué porcentaje de los 51.303 millones de ayudas que el Gobierno otorgó al sector financiero son devueltos a las arcas públicas. También está pendiente la amortización del préstamo del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) a España para sanear la banca. También está pendiente el futuro de Bankia y BMN, ambas entidades actualmente en manos del Estado, y cuya fusión prepara ya el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Por último, los dos «nuevos» del equipo económico del nuevo Gobierno deberán enfrentar diferentes problemas en esta legislatura. Por una parte, Iñigo de la Serna deberá gestionar el parón que registra la obra pública estatal o el riesgo de quiebra que presentan algunas infraestructuras como el asunto de las autopistas de peaje. Álvaro Nadal por su parte, tendrá al frente de Energía, Turismo y Agenda Digital, la tarea de buscar un nuevo sistema de financiación del bono social eléctrico. Tendrá que afrontar así la devolución a las compañías eléctricas de los 500 millones de euros que han aportado para permitir que los colectivos más vulnerables disfruten de un descuento del 25% en el recibo de la luz.

También deberá «torear» Nadal con el polémico «impuesto al sol» o la posibilidad de rehacer el asunto de las renovables para alcanzar los objetivos europeos y estructurar el esquema de generación eléctrica, la importante revisión del margen de comercialización de la tarifa eléctrica, la nueva orden de peajes para la revisión trimestral de la luz o los «detalles» de la próxima subasta de renovables.

Visto lo visto y vistos todos aquellos que no fueran éstos pero que podían haberlo sido entre los frívolos del NO y los subsidiados titiriteros morados, desde el sentido común, este equipo genera confianza.

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