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Opinión

Noticias desde la Unión

Juan E. Daroqui / ECONOMISTA

Seguimos perteneciendo a la Unión Europea para lo bueno y para lo malo. Esta Unión Europea que ha quedado muy tocada por el BREXIT y porque Ángela Merkel está perdiendo liderazgo tras las últimas elecciones en Alemania, donde le ha ido bastante mal por el auge del partido de extrema derecha y xenófobo Alternativa para Alemania (AfD).

De la Unión nos han llegado unas sentencias, de carácter laboral y de obligado cumplimiento que vienen a constatar que nuestro mercado laboral está viciado desde la última reforma. En una se señala que no se pueden encadenar contratos temporales para mantener un puesto de trabajo que es fijo. Y es que a una enfermera le han hecho algo así como siete contratos temporales, uno detrás de otro, para cubrir en realidad un puesto permanente. La cuestión es no hacerla fija bajo ningún concepto, no sea que consiga algún derecho. Obviamente el tribunal ha dicho que esta situación genera precariedad laboral y no se ajusta, para nada, a la normativa europea, o sea, que la trabajadora sí tiene derechos. La norma española no establece límites a la duración máxima total de los sucesivos contratos de trabajo, de duración determinada, o el número de renovaciones, lo que es un abuso se mire como se mire.

La otra sentencia, más importante si cabe, va en una línea parecida ya que ha dictaminado que los contratos temporales tienen derecho a la indemnización de los fijos, y ha señalado a las autoridades españolas deben establecer medidas adecuadas “suficientemente efectivas y disuasorias” para prevenir y sancionar los abusos “constatados”. Está sentencia ya ha causado revuelo por sus implicaciones.

Lógicamente cada parte ha arrimado el ascua a su sardina; los sindicatos creen que es aplicable a todo tipo de contrato temporal mientras que el gobierno y la patronal aseguran que solo es aplicable a algunos. Se prevén una catarata de reclamaciones judiciales y veremos que es lo que dicen nuestros tribunales. Es lo que pasa con las sentencias que dejan margen a la interpretación.

Como decía estas sentencias son de obligado cumplimiento, ya veremos qué hace nuestro gobierno en funciones o nuestro parlamento porque parece que tanto la reforma laboral como el Estatuto de los Trabajadores van a tener que ser reformados si se quiere cumplir con la legalidad.

Y esto de no tener un gobierno de verdad, que al estar “en funciones” no funciona como debería, va a ser un problema porque otra noticia que ha llegado de la Unión Europea es que si no cumplimos nuestros compromisos contraídos, antes del 15 de octubre, pueden verse seriamente afectados los 1.135 millones en los fondos estructurales que recibe España, tal como ha declarado Jean-Claude Juncker: “Si fallan (España y Portugal), la Comisión no dudará posteriormente en recomendar la suspensión parcial de los compromisos financieros vinculados a los Fondos Estructurales y de Inversión previstos para estos países”. Hemos evitado la multa pero tienen otras maneras de presionar bastante potentes.

Lo dicho, somos europeos para lo bueno y para lo malo, y mientras tanto aquí, esperando a que pasen las elecciones del domingo a ver si se aclara algo el panorama.

@Rutiguer_JED

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