Cultura

Ángel de soledad

Antonio Gil-Terrón Puchades

Durante años he sido la luz que tus pasos guiaba en la oscuridad. He sido el viento de invierno que traspasaba tu cuerpo y como una hoja te hacía temblar, y al estremecerte, con los brazos cruzados sobre tu pecho, sin saberlo, me estrechabas como si no quisieras dejarme marchar.

He sido la mano que del suelo te alzaba en cada caída y que cuando tu alma herida y rendida ya no podía más, te daba nuevas razones por las que vivir; te recordaba viejas injusticias por las que luchar. Y que cada vez que un nudo en la garganta te impedía hablar, sería mi voz la que gritaría al Cielo todas aquellas palabras que nunca pudiste decir, y que rotas, como cristales de sal clavados en tu garganta, habías llegado a olvidar.

Y cuando llegue la hora de la partida final, contigo partiré una vez más, para juntos buscar nuevas sendas que seguir, nuevas vidas que morir, nuevas muertes que vivir, nuevos cuerpos que encarnar.

Y volverás a empezar, como ayer una vez más, tú y aquel que por amor quiso ser tu ángel de soledad.

print
Comentarios

Buenos días


La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad. (Aristóteles)

RÓTULOS CARDONA

Sígueme en Twitter