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Lucy murió al caerse de un árbol

Conclusión final de una investigación realizada sobre los huesos del antepasado más famoso del ser humano

Lucy es uno de los esqueletos más completos y antiguos de un ancestro humano bípedo adulto. Desde su descubrimiento en 1974 en la región de Afar, Etiopía, por el antropólogo de la Universidad Estatal de Arizona Donald Johanson y el estudiante de grado Tom Gray, Lucy ha protagonizado una intensa discusión sobre si esta antigua especie también pasaba tiempo en los árboles.

La Australopithecus afarensis Lucy, el antepasado más famoso del ser humano, murió a consecuencia de las fracturas que le provocó la caída de un árbol, según ha revelado una investigación realizada sobre los huesos del icónico homínido divulgada por la revista británica Nature.

“Es irónico que el fósil que se sitúa en el centro de un debate sobre el papel del arborealismo en la evolución humana probablemente muriera de heridas sufridas en una caída de un árbol”, ha dicho el paleoantropólogo John Kappelman, de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.), y autor principal del estudio.

El citado estudio analizó las fracturas que presentaban algunas partes del esqueleto de Lucy, una hembra de poco más de un metro de estatura, que combinaba rasgos humanos con características similares al chimpancé, y que ya caminaba erguida. Si hasta la fecha se desconocía la causa de su muerte, la hipótesis de que se hubiera caído de un árbol representa una evidencia científica de que la australopiteca aún continuaba colgándose de las ramas de los árboles.

Kappelman y un grupo de colegas, ayudados en su investigación por un cirujano ortopédico, analizaron las tomografías computerizadas de varias partes del fósil -elementos del cráneo, mano, esqueleto axial, pelvis y pie- y compararon su estado con otros casos clínicos.

Los expertos concluyeron que muchas de las fracturas que presentaba el fósil fueron probablemente la consecuencia del impacto de una caída desde una altura considerable, en lugar de una consecuencia del proceso de fosilización. De hecho, los análisis de las fracturas halladas en la zona superior de los brazos sugieren que Lucy los estiró en un intento por evitar el golpe.

Así, creen que puesto que esa criatura era tanto terrestre como arborícola, las características que le permitían moverse en el suelo podrían haber comprometido su habilidad para trepar por los árboles, quizás predisponiéndola a caídas desde las alturas.

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